La elección presidencial en Colombia entró en terreno peligroso, luego de unas publicaciones del presidente Gustavo Petro en redes sociales que podrían detonar tensión en el país.
Después de que el preconteo ubicó a Abelardo de la Espriella, candidato colombiano de derecha, por delante de Iván Cepeda, senador colombiano de izquierda, el presidente Gustavo Petro cuestionó la votación en el exterior y afirmó en X que todas esas mesas están impugnadas.
De la Espriella mantenía ventaja con 49.7% frente al 48.7% de Cepeda, con 99.9% de los votos contados, aunque hasta el momento no hay ganador oficialmente declarado por la autoridad electoral.
En publicaciones difundidas en X, Petro aseguró que la diferencia en el voto exterior sería de 177 mil votos a favor de De la Espriella y pidió revisar las mesas fuera de Colombia, especialmente en Estados Unidos.
El mandatario también solicitó la presencia de abogados en los escrutinios y afirmó que más de 33 mil mesas estaban impugnadas.
A pesar de sus señalamientos hasta el momento no se tienen reportes de que se hayan presentado pruebas de irregularidades.
Por lo pronto, Cepeda y Petro se enfocarán en controvertir resultados en más de 30 mil mesas, mientras el proceso pasa del preconteo al escrutinio oficial.
Preconteo vs escrutinio
En Colombia, el preconteo permite conocer una tendencia rápida la noche electoral, pero el resultado oficial depende del escrutinio, donde se revisan actas, reclamaciones e impugnaciones.
Por eso, aunque De la Espriella se declaró ganador y recibió felicitaciones de líderes internacionales, su triunfo debe pasar por el cierre institucional del proceso.
Según el reporte preliminar, De la Espriella ganó con 49.66% frente a 48.7% de Cepeda, con una diferencia cercana a 250 mil votos, por lo que el candidato oficialista impugnó el resultado en una parte importante de las mesas.
Tensión tras la elección
En la oleada de posteos que lanzó el presidente Petro también ordenó al general William Rincón, director general de la Policía Nacional de Colombia, asumir directamente la conducción policial en Corferias, en Bogotá, y Plaza Mayor, en Medellín, para garantizar la seguridad de los escrutadores.
El clima político es delicado porque la elección arroja una diferencia estrecha, lo que detonó discursos enfrentados sobre el futuro del país.
