La crisis hídrica en México requiere acelerar la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial (IA) para mejorar la distribución, el tratamiento y el reúso del agua, además de incrementar la inversión en infraestructura y eliminar las barreras regulatorias que dificultan su aprovechamiento, advirtieron especialistas del sector público, privado y académico.
Durante el foro “Agua + IA: El futuro de la gestión hídrica”, organizado por Ecolab y el Consejo Consultivo del Agua (CCA), representantes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la UNAM, el Banco Mundial, WWF y organismos operadores coincidieron en que México necesita modernizar sus sistemas de abastecimiento y avanzar hacia un modelo de economía circular del agua.
Los participantes señalaron que la detección de fugas, el monitoreo del consumo, el tratamiento de aguas residuales y el riego agrícola son algunas de las áreas donde las herramientas digitales pueden contribuir a reducir el desperdicio y mejorar el aprovechamiento del recurso.

Inteligencia artificial permitiría detectar fugas y reducir desperdicio de agua
La incorporación de inteligencia artificial en los sistemas de gestión hídrica permite analizar información en tiempo real, identificar patrones de consumo y anticipar posibles fallas en las redes de distribución.
Estas herramientas también pueden utilizarse para optimizar procesos industriales, mejorar el riego agrícola y dar seguimiento a proyectos de saneamiento y recuperación de ríos.
Bernardo Villasuso, director de Marketing de Ecolab México, señaló que el uso de plataformas de datos y análisis predictivo puede mejorar las decisiones relacionadas con el consumo y la disponibilidad del agua.
La oportunidad está en utilizar la tecnología para anticiparnos y tomar mejores decisiones sobre el agua, no solo para reaccionar cuando existe un problema
— Bernardo Villasuso
Sin embargo, advirtió que el crecimiento de la infraestructura digital también genera nuevas necesidades de agua, por lo que los centros de datos y otras instalaciones tecnológicas deben incorporar criterios de eficiencia hídrica, particularmente en regiones con estrés hídrico.

Reúso de agua podría atraer inversiones millonarias hacia 2040
Uno de los principales retos identificados durante el foro fue ampliar el tratamiento de aguas residuales para su posterior aprovechamiento en actividades industriales, municipales y otros usos permitidos.
De acuerdo con el estudio Scaling Water Reuse: A Tipping Point for Municipal and Industrial Use, del Banco Mundial, el reúso de agua para aplicaciones industriales y potables podría multiplicarse por ocho hacia 2040, con un potencial de movilizar hasta 340 mil millones de dólares en inversiones a escala internacional.
Los especialistas coincidieron en que las principales barreras para ampliar estos proyectos no son necesariamente tecnológicas, sino económicas, regulatorias y culturales.
Entre los obstáculos se encuentran los elevados costos de operación, la falta de incentivos y las dificultades para obtener financiamiento destinado a infraestructura de tratamiento.
Raúl Rodríguez Márquez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, sostuvo que México necesita generar condiciones para que reutilizar el recurso sea una alternativa económicamente viable.
La seguridad hídrica no puede depender de esfuerzos aislados; requiere coordinación entre gobierno, industria, academia y sociedad para convertir el reúso en una oportunidad de desarrollo para el país
— Raúl Rodríguez
Falta de infraestructura y financiamiento frena el cuidado del agua
Los especialistas advirtieron que la inteligencia artificial, por sí sola, no resolverá los problemas de abastecimiento y desperdicio de agua en México si no se acompaña de inversiones para modernizar las redes hidráulicas y garantizar el funcionamiento de los organismos operadores.
Durante el encuentro se destacó la necesidad de reducir fugas, fortalecer el tratamiento de aguas residuales y establecer condiciones regulatorias que permitan ampliar los proyectos de reúso.
Eduardo Jaramillo, vicepresidente y market head de Ecolab México, señaló que la innovación debe traducirse en resultados concretos para las comunidades y los sectores productivos.
“Avanzar hacia la seguridad hídrica requiere convertir la innovación en acciones concretas que generen beneficios para la industria, las comunidades y el país”, afirmó.

México necesita pasar del desperdicio a la economía circular del agua
Una de las principales conclusiones del foro fue la necesidad de sustituir el modelo tradicional de extraer, utilizar y desechar el agua por un sistema de economía circular basado en reducir el consumo, reutilizar, reciclar y recuperar el recurso.
El Banco Mundial advierte que ampliar el reúso de aguas tratadas permite disminuir la presión sobre las fuentes de agua dulce y reducir la contaminación, siempre que existan infraestructura, financiamiento y regulaciones adecuadas.
Los participantes también señalaron que el crecimiento de la infraestructura digital plantea un doble desafío: aprovechar la inteligencia artificial para gestionar mejor el agua y, al mismo tiempo, controlar el consumo hídrico asociado con estas tecnologías.
Finalmente, representantes de Conagua, la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS), la UNAM, WWF, el Banco Mundial y el sector privado coincidieron en que la colaboración institucional será indispensable para convertir los avances tecnológicos en medidas efectivas contra el desperdicio de agua.




