De acuerdo a la encuesta de Expectativas 2025 de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Caintra) el 81% de las empresas tienen problemas para contratar personal técnico, y no se trata de una necesidad coyuntural y pasajera sino de un reto persistente.
Durante la rueda de prensa mensual de la cámara se informó que este desafío requiere soluciones de largo plazo.
“Hoy queremos compartirles los resultados de la Encuesta de Necesidades de Personal Técnico para el sector industrial 2025, un ejercicio que realizamos entre nuestros socios y que, más que una fotografía aislada, nos permite entender cómo está evolucionando uno de los retos estructurales para la industria de Nuevo León”, señaló Jorge Santos Reyna, presidente de Caintra.
Como antecedente, señaló, en 2023 conformaron la Comisión de Educación Técnica de la Cámara, como una respuesta enfocada a generar acciones que resolvieran la creciente necesidad de técnicos capacitados para la industria.
“En esa ocasión realizamos un diagnóstico de la situación, el cual hemos actualizado y queremos compartirles los hallazgos”, indicó. “La disponibilidad de personal técnico es un reto recurrente para la operación de las empresas sin importar el contexto.
“Tanto durante la pandemia como actualmente en el entorno actual de incertidumbre internacional”.
Santos Reyna destacó la necesidad de técnicos se posiciona entre los principales obstáculos para el desempeño de acuerdo con la encuesta de Expectativas.
“En 2025, este factor se ubicó como el quinto obstáculo, mencionado en promedio por el 25% de las empresas. Respecto a los resultados de la encuesta, en primer lugar, encontramos que no se trata de una necesidad coyuntural ni pasajera, sino de un reto persistente que requiere soluciones de largo plazo.
“En 2025, el 81% de las empresas reportan tener dificultades para contratar personal técnico, una cifra muy similar a la que observamos hace dos años, cuando fue de 85%”.
Resultados a detalle
Santos Reyna explicó que en 2025, cada empresa tuvo en promedio 25 vacantes técnicas, el doble de lo que se observó en 2023.
Además, el tiempo promedio para cubrirlas tardó 61 días, siendo las microempresas las que mayor reto tienen con más de 80 días en promedio.
Esto se traduce en una demanda estimada de alrededor 41 mil 565 técnicos en 2025, cifra muy similar a la de hace dos años.
“Este comportamiento”, añadió Santos Reyna, “es una señal positiva ya queconfirma que el Estado siguió generando empleo manufacturero de calidad, pero al mismo tiempo subraya la importancia de que el sector educativo siga fortaleciendo la formación y generación de talento técnico.
“Como segundo hallazgo relevante, encontramos que la necesidad no es únicamente de cantidad, sino también de la calidad del talento disponible. Si bien en los últimos años se han observado avances en habilidades básicas como matemáticas y comprensión lectora, las empresas siguen detectando brechas importantes en competencias técnicas y habilidades blandas”.
Alrededor del 67% de las empresas que contrató técnicos, añadió Santos Reyna, considera que el personal que incorpora carece de los conocimientos técnicos y de las habilidades blandas necesarias para desempeñar adecuadamente su trabajo.
“Cuando preguntamos a las empresas qué habilidad blanda buscan en un trabajador, la responsabilidad se mantiene como la principal habilidad valorada con 43% de las respuestas, seguida del aprendizaje continuo con 33% y el pensamiento analítico con 29%”.
Dentro de los conocimientos técnicos, el panorama se mantiene consistente al de hace dos años, donde las cuatro carreras técnicas más demandadas siguen siendo Electromecánica Industrial, Electricista, Máquinas y Herramientas, y Mantenimiento Industrial siendo mencionadas por el 40%, 27%, 25% y 20% de los encuestados, respectivamente.
“Este resultado nos permiten hablar, ante todo, de una oportunidad para las y los jóvenes de Nuevo León de enfocar su futuro laboral. Hoy, el mercado laboral demanda perfiles integrales, con dominio técnico, responsabilidad y capacidad de aprendizaje y adaptación, lo que abre rutas reales de desarrollo profesional y movilidad social.
“Por ello, hacemos un llamado a las y los jóvenes, así como a sus familias, a considerar estas carreras y habilidades, que no solo cuentan con alta demanda, sino que ofrecen mejores condiciones de crecimiento y remuneración dentro del ámbito técnico.
“Ahora bien, es importante señalar que en estos dos años se han presentado avances. La colaboración entre la industria con instituciones y autoridades educativas es hoy más estrecha que hace dos años”.
Actualmente, señaló Santos Reyna, se mantienen convenios de colaboración con el Conalep, la UANL, la Universidad Tecnológica Santa Catarina y una estrecha cercanía con la Secretaría de Educación Estatal y participamos en Consejos como el del Cecyte.
“Con ellos, estamos trabajando en alinear los programas educativos a las necesidades de la industria, en promover el modelo dual, crear nuevas escuelas para los estudiantes, entre otras acciones.
“Como Caintra estamos apoyando directamente a los jóvenes, a través de nuestra Alianza Empresarial, donde hemos beneficiado a más de 720 alumnos con becas y tutorías para fortalecer su desarrollo profesional.
“Además, el Modelo Dual de la Cámara creció en un 30%, beneficiando a más de 715 estudiantes en 2025. Cabe destacar que seis de cada 10 jóvenes que participan en este modelo son contratados por las empresas donde realizaron sus prácticas y que, al incorporarse al mercado laboral, reciben salarios iniciales entre 17% y 25% superiores respecto al esquema tradicional”.
Las propuestas
- Considerar nuestras aportaciones a la nueva Ley de Educación del Estado que se analiza en el Congreso del Estado, para fortalecer la formación técnica y la vinculación con la industria a través del modelo dual.
- Fortalecer la interacción entre escuelas técnicas e industrias cercanas, mediante una mayor apertura de los centros educativos, mayor flexibilidad para modificar los planes de estudios, priorizar las carreras industriales sobre las administrativas, entre otros.
- Incrementar los recursos para la infraestructura educativa, buscando la creación de nuevos planteles en las zonas donde viven los estudiantes, además de dotarlos con las herramientas necesarias para el aprendizaje.
