Un total de 56 perros, que se encontraban en condiciones precarias en un criadero irregular ubicado en el municipio de Juárez, fueron rescatados por la Secretaría de Medio Ambiente, a través de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente y Fuerza Civil.
El operativo se realizó después de recibir denuncias ciudadanas en las que se detallaba maltrato animal y falta de permisos.
Tras el aseguramiento los ejemplares quedaron bajo resguardo estatal.
La Nueva División Ambiental tiene como uno de sus ejes prioritarios el bienestar animal por lo que las actividades del criadero fueron clausuradas totalmente.
“El bienestar animal es una prioridad para esta administración. A través de la Nueva División Ambiental estamos actuando de manera firme y coordinada para atender los reportes ciudadanos, proteger a los animales y asegurar el cumplimiento de la ley”, explicó Raúl Lozano Caballero, titular de Medio Ambiente.
Reporte ciudadano
El operativo se realizó tras un reporte ciudadano que alertaba sobre posibles condiciones de riesgo para animales.
Durante la diligencia, se verificaron las condiciones de estancia, higiene, alimentación, atención veterinaria y trato general de los ejemplares caninos, así como la existencia de registros, permisos o autorizaciones conforme a la Ley de Protección y Bienestar Animal para la Sustentabilidad del Estado de Nuevo León.
Durante la inspección, la autoridad constató la presencia de 56 caninos de diversas razas, entre ellas Pomerania, Shih Tzu, Yorkshire y Maltipoo, así como la carencia general de identificación individual, ausencia de registros o carnets de vacunación, desparasitación o atención veterinaria periódica.

También se identificaron condiciones higiénicas deficientes en jaulas y áreas de estancia, así como ejemplares con signos de desnutrición, obesidad parcial, ansiedad y estrés.
Derivado de esto y ante los riesgos identificados para la salud, el bienestar y la integridad física de los animales, así como la posible exposición a enfermedades y la falta de cumplimiento de registros o autorizaciones oficiales para actividades relacionadas con la cría, venta, atención veterinaria o manejo de animales, la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente determinó la aplicación de medidas cautelares.
Como resultado, se llevó a cabo el aseguramiento precautorio de los 56 ejemplares caninos, quienes quedaron bajo resguardo en el Centro Estatal de Atención Animal de Nuevo León y de organizaciones protectoras de animales, para su evaluación médica y seguimiento conforme a los protocolos establecidos, así como la clausura total de las actividades relacionadas con la cría, venta y resguardo u hospedaje de animales en el predio, mientras continúan las investigaciones correspondientes y se determina la situación legal del lugar.
La Nueva División Ambiental reafirma su compromiso con la protección y el bienestar animal, el fortalecimiento de la vigilancia ambiental y la atención puntual a los reportes ciudadanos, e invita a la población a denunciar cualquier situación que represente un riesgo para la integridad de los animales.
