Tras un proceso de rescate y recuperación que se extendió por casi ocho meses, el oso negro conocido como Tadeo fue liberado exitosamente en la zona serrana de Nuevo León.
El ejemplar, que pasó de estar al borde de la muerte a recuperar su salud plena, fue reintegrado a su entorno en un operativo encabezado por el secretario general de Gobierno, Miguel Ángel Flores, junto a autoridades ambientales y especialistas.
Tadeo fue localizado en la zona rural del municipio de Galeana en condiciones críticas, con infecciones severas y una fractura en una de sus patas traseras que amenazaba su supervivencia.
Por la gravedad del caso, se activaron protocolos integrales de rehabilitación en los que colaboraron instituciones como el Bioparque Estrella, la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL, Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, la Secretaría del Medio Ambiente estatal, la Profepa, además del activista Arturo Islas y el diputado Glen Villarreal.
Flores destacó que fue importante la suma de voluntades para lograr este desenlace.
“Después de encontrarlo en un estado muy crítico, hoy pudimos regresarlo a su hábitat. Lo que se logra cuando hay coordinación y compromiso es precisamente esto: una segunda oportunidad de vida. Gracias a Arturo Islas por ser parte de esta historia y a Glen Villarreal por estar al pendiente”, expresó el funcionario.
Liberado con collar satelital
Antes de abrir su jaula de resguardo, especialistas realizaron estudios médicos finales a Tadeo para confirmar su estado óptimo y le colocaron un collar satelital, herramienta que permitirá monitorear su comportamiento y desplazamiento en la vida silvestre.
Durante la liberación, se emplearon estímulos auditivos para inducir su regreso al entorno natural, buscando reforzar su instinto de mantenerse alejado de los asentamientos humanos.
El secretario general de Gobierno indicó que este caso es un ejemplo de la necesidad de fortalecer la cultura de protección a la fauna silvestre y la colaboración ciudadana.
Flores hizo un llamado a la población para no acercarse a animales salvajes y reportar cualquier avistamiento de manera oportuna.
“El aviso oportuno puede marcar la diferencia. Este caso demuestra que cuando actuamos a tiempo, podemos salvar vidas. Proteger nuestra fauna también habla del tipo de sociedad que queremos construir”, agregó.
