En el marco del conversatorio Compromisos de México para la Reducción de Emisiones en el Autotransporte: Retos, Oportunidades y Acción Colectiva, realizado en el Senado de la República, especialistas y activistas coincidieron en que la intervención profunda en el sectortransporte es el paso indispensable para mejorar la calidad del aire y cumplir con las metas climáticas del país.
Verónica Porras, coordinadora de Alerta Regia e integrante de la Alianza del Aire, destacó que la transición hacia un transportelimpio no debe verse únicamente como un cambio de vehículos, sino como una estrategia de bienestar general.
“Hablar de descarbonización del transporte va mucho más allá de la movilidad. Es hablar de protección ambiental, de salud pública, de competitividad económica y también de justicia social”, indicó Porras.
Para la activista, la evidencia internacional demuestra que las ciudades que modernizan y electrifican su movilidad logran reducciones drásticas en sus niveles de contaminación.
Sin embargo, advirtió que no basta con medidas aisladas.
“La electrificación masiva de flotas se convierte en un pilar estratégico”, señaló.
Además, que la descarbonización no se logra únicamente sustituyendo vehículos, sino transformando el sistema de movilidad completo.
Regulación: la base de políticas efectivas
Selene Martínez, directora ejecutiva del ObservatorioCiudadano de la Calidad del Aire de Monterrey, resaltó el peso que el sector transporte tiene en la crisis ambiental actual.
Añadió que su relevancia en el inventario de emisiones de 2024.
Martínez fue tajante al señalar que sin una supervisión estricta no habrá avances significativos.
“Esa regulación y control desde todo el transporte es fundamental para que las políticas públicas para mejorar la calidad del aire y para reducir los impactos del cambio climático sean efectivas”, afirmó Martínez.
Hizo hincapié en la necesidad de que el Estado asuma un rol activo en la vigilancia de las emisiones del sector.
El reto de la continuidad y la NDC 3.0
El diálogo cobra especial relevancia frente a la actualización de la NDC 3.0 (Contribución Determinada a Nivel Nacional), que representa una oportunidad para establecer lineamientos claros y mecanismos de monitoreo entre los distintos niveles de gobierno.
No obstante, las expertas coincidieron en señalar retos locales que sirven de advertencia.
Porras recordó que, en Nuevo León, los incentivos implementados entre 2023 y 2025 para fomentar el uso de vehículos híbridos y eléctricos fueron retirados en 2026, lo que pone de relieve la necesidad de políticas consistentes y de largo plazo.
Desde la Alianza del Aire se reiteró el compromiso de colaborar con el Gobierno Federal, el Senado y las autoridades locales para transitar hacia un modelo de movilidad que no solo sea más eficiente, sino también más justo y limpio para todos los ciudadanos.
