Tras los recientes señalamientos sobre presuntas agresiones dentro de planteles educativos en Nuevo León, el vicefiscal de Control y Desarrollo en la Procuración de Justicia, Alejandro Carlín Balboa, detalló que en la mayoría de los casos las amenazas no han resultado efectivas y que, cuando ocurre un incidente, se privilegia la atención psicológica sobre la privación de la libertad, especialmente si los involucrados son menores de 14 años.
Carlín Balboa ejemplificó un caso reciente que pudo haber sido malinterpretado como agresión intencional.
“Sí, en el caso que usted menciona donde efectivamente hubo una agresión, sin embargo, se advierte que fue esto de manera accidental”, explicó.
El vicefiscal detalló que, luego de recabar datos de prueba, se confirmó que los hechos ocurrieron durante una clase de biología.
“Estaban precisamente haciendo la plantación de algunos árboles. El niño o el adolescente que resultó lesionado se encontraba agachado plantando un árbol y fue en ese momento donde una compañera de manera accidental agarra una herramienta que estaban utilizando y le da un golpe en la cabeza”, contó Carlín Balboa.
Afortunadamente, añadió, “se llevó al adolescente al médico correspondiente y se estableció que no era una lesión de gravedad”.
Amenazas no efectivas
Sobre las amenazas de agresión que han circulado en diversos planteles, el vicefiscal fue contundente.
“En relación a las diversas referencias que se han hecho de agresiones en diversos planteles, hasta este momento no han resultado efectivas las amenazas que se hacen dentro de los planteles”.
Detalló que la información recabada indica que, en la mayoría de las ocasiones, los hacen por retos que tienen los jóvenes.
“Sin embargo, afortunadamente, como lo refiero, no ha resultado una agresión en particular”.
Carlín Balboa explicó el protocolo seguido con menores infractores.
“En estos casos sí se llevó la carpeta de investigación y se le está dando seguimiento por ser adolescentes. Como ustedes lo conocen, no merecen una privativa de libertad cuando son menores a los 14 años o son menores de esta edad.
“En sustitución”, dijo, “sí se les da seguimiento dentro de carpetas de investigación y en la mayoría de las ocasiones dándoles algún tratamiento psicológico o diversas herramientas para lograr la reinserción y reintegración de estos jóvenes”.
Rebasan sistema educativo
Juan Paura, secretario de Educación, reconoció que la aplicación de medidas de seguridad no es homogénea y que existen casos de los que se enteran a través de medios de comunicación o Fiscalía.
Ante el creciente clima de inseguridad en las escuelas, que incluye acoso, violencia y amenazas, el secretario admitió que los protocolos existentes operan de manera dispareja y que en ocasiones la dependencia se entera de los incidentes de forma tardía o por canales no oficiales.
Paura señaló que la Secretaría se mantiene “al pendiente de todas las denuncias que se nos presentan de manera oficial y formal”.
No obstante, reconoció que no todos los casos llegan a través del circuito institucional.
“Hay otras ocasiones en que nos enteramos a través de los medios o inclusive ya cuando son presentadas directamente las autoridades y que son las que nos lo remiten, como la Comisión de Derechos Humanos, como la Fiscalía”.
Sobre si existen escuelas donde los protocolos no se aplican al 100%, el funcionario respondió:
“Cuando llegara a suceder de esa manera, nosotros lo que hacemos es de inmediato encausamos a que los directivos los apliquen”.
Consultado sobre las causas de la inseguridad en los planteles, Paura evitó profundizar.
“Son situaciones a veces ocasionadas directamente por las circunstancias propias de lo que se encuentra dentro de la escuela.“
En lo particular no hay algo establecido de una manera directa.
Ante la insistencia sobre posibles coordinaciones con fuerzas civiles para el próximo ciclo escolar, el secretario se limitó a decir que trabajan en coordinación constante con autoridades municipales y estatales aplicando medidas preventivas.
Sin embargo, reconoció que no existe un protocolo estandarizado.
“Las circunstancias particulares de cada escuela pues son muy diversas. Nosotros tenemos que llevar a cabo la calibración de todo este tipo de temas en función de las características de nuestras escuelas”.
Como ejemplo, Paura mencionó que algunas instituciones pueden realizar inspecciones de entrada con apoyo de padres de familia, mientras que otras no lo pueden hacer.
Al señalar las zonas con mayor incidencia, Paura indicó que en el área metropolitana, sin duda.
“Pero también las que se encuentran fuera, pues no están exentas de que de repente suceda algún tema como estos”, añadió.



