El Mundial de Futbol 2026, si bien es uno de los eventos más esperados, representa un reto significativo para la economía nacional.
Según un análisis realizado por Coparmex Nuevo León, con base en datos de la FIFA, se estima que México y Nuevo León podrían enfrentar la pérdida de unas 76 horas de productividad durante el torneo.
Esta cifra se calcula considerando que, de los 72 partidos que conforman la primera fase de grupos, 38 se llevarán a cabo de lunes a sábado en pleno horario laboral (de 09:00 a 18:00 horas).
Tomando en cuenta una duración estimada de 120 minutos por encuentro, la actividad productiva se vería directamente afectada por el interés de trabajadores y directivos en seguir las transmisiones.
Este impacto supera al registrado en el Mundial de 2022, donde se estima que se afectaron unas 56 horas laborales en el país.
Expectación y retos operativos
Cecilia Carrillo López, directora de Coparmex Nuevo León, señaló que el hecho de que México sea sede incrementa la presión sobre los centros de trabajo.
“Sin duda, que México sea sede del Mundial, genera mayor expectación, y también distracción de querer ver los partidos”, afirmó la directiva.
Ante este panorama, el sector empresarial ya se prepara para mitigar los efectos en la producción sin privar a los empleados de la experiencia mundialista.
“Sabemos que ya las empresas están considerando alternativas y mecanismos de trabajo que faciliten a los trabajadores disfrutar también del Mundial, están previendo situaciones”, detalló Carrillo López.
Además de la distracción en las oficinas, la logística urbana representa otra preocupación para las empresas en Nuevo León.
Carrillo López advirtió que la llegada de visitantes extranjeros podría generar desde caos vial, y esto retrasos en las llegadas de los trabajadores, entre otros.
El contrapeso económico
A pesar de la posible baja en la productividad, el impacto financiero general se prevé positivo.
La Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) estima que el Mundial aportará un aumento del 0.5% al PIB nacional, con una derrama de aproximadamente 3 mil millones de dólares.
En el caso específico de Nuevo León, se espera que la economía estatal se favorezca con unos 500 millones de dólares este año, impulsados principalmente por sectores como el turismo, la gastronomía, el comercio y el transporte.
Pese a los beneficios económicos proyectados, la directora de Coparmex NL destacó que la industria no debe bajar la guardia, especialmente ante el actual contexto económico del país.
“Necesitamos afianzar la productividad, aumentarla, no dejar que caiga, porque eso significaría la pérdida de empleos, y no queremos eso para las familias, sino todo lo contrario”, destacó la directora.
Carrillo López expresó su deseo de que este evento deportivo se traduzca en beneficios tangibles para todos los sectores.
“Ojalá que el Mundial sea motivo de celebrar no solo emociones relacionadas al futbol sino también de buenos resultados económicos”.
