Hervé Renard fue presentado oficialmente como el nuevo director técnico de la selección de Túnez.
Tras la salida de Sabri Lamouchi, después de la contundente derrota ante Suecia, el estratega francés asume el mando con un mensaje de optimismo y determinación, a pesar de las difíciles circunstancias en las que se encuentra el equipo dentro del Mundial.
A pesar de llegar directamente desde París con un retraso, Renard se mostró enérgico y motivado por el reto de rescatar la participación tunecina en la fase de grupos.
Al ser cuestionado sobre su decisión de tomar las riendas del equipo en este momento crítico, el técnico fue categórico.
“Cuando la federación (tunecina de futbol) me contactó, no lo dudé ni un segundo porque quedan dos partidos... en el futbol, mientras hay vida hay esperanza”, dijo Renard.

Para el coach, la magnitud del torneo es motivación suficiente para buscar la hazaña.
“Una Copa del Mundo es un evento excepcional. He tenido la suerte de participar en dos y conozco la pasión que rodea este evento y la motivación que uno debe tener”.
El mensaje: “Levantar la cabeza”
Tras haber analizado el debut de Túnez contra Suecia, el nuevo entrenador reconoció que, aunque el resultado fue “pesado”, no todo el desempeño fue descartable.
Su prioridad inmediata ha sido trabajar en la psicología del grupo.
“Me reuní con los jugadores hace aproximadamente una hora... les dije que hay que levantar la cabeza, hay que avanzar”, señaló el estratega.
Renard enfatizó que vestir la camiseta nacional conlleva una responsabilidad mayor que el simple juego.
“Están aquí para representar al país. Túnez es un honor, es un deber, y tenemos que hacerlo mucho mejor que el resultado del primer partido”.
Solidaridad para enfrentar a Japón
El próximo gran obstáculo para las aspiraciones tunecinas es la selección de Japón, a la cual Renard calificó como el mejor equipo de Asia.
El técnico francés señaló que la clave para competir no reside en las individualidades, sino en recuperar la identidad colectiva que faltó en el debut.
“Debemos ser solidarios, formar un grupo, formar un equipo. Esos son ingredientes que seguramente faltaron en el primer partido y hay que recuperarlos rápido porque no hay tiempo que perder”.
Sobre el rival, destacó que su mayor fortaleza es el espíritu de equipo, lo que les permite mantener su estilo de juego sin importar quién esté en la alineación.
Renard también tuvo palabras de solidaridad para el técnico saliente, Sabri Lamouchi, reconociendo la crueldad que a veces tiene la profesión de entrenador.
“Siento tristeza por él... fue él quien pagó los platos rotos de este primer partido fallido”, indicó.
Renard concluyó la rueda de prensa dejando en claro que “Túnez no se da por vencido” y que el enfoque está totalmente puesto en el duelo contra el conjunto nipón, el partido número mil en la historia de los mundiales.
