Días negros en México: la barbarie cometida en contra de Daniel Picazo

A lo largo de los años y de mi paso por el Congreso he tenido la oportunidad de trabajar y convivir con asesores legislativos de distintos grupos políticos, siempre con ánimos de superación personal y en constante capacitación en sus respectivos ámbitos y especialidades, con un común denominador las ganas de trabajar por un México mejor.

Es por eso que el brutal asesinato de Daniel Picazo de tan solo 31 años a manos de una turba de alrededor de 200 personas enardecidas por una noticia falsa en Huauchinango, Puebla no me ha sido indiferente y no debiera serlo para los mexicanos.

El pasado 10 de junio sin pruebas ni fundamento alguno a Daniel lo inculparon de ser un roba niños, lo golpearon, lo ataron a un poste en una cancha de basquetbol y aún con signos vitales le prendieron fuego. La gente no entendió razones, se negaron a ver sus credenciales, “la autoridad cercana” se limitó a ver lo que ocurría y nadie hizo nada.

Todo lo que sufrió Daniel es el reflejo del México que estamos viviendo y no señor presidente no son usos y costumbres, es el vacío de poder, la falta de autoridad, la ausencia de confianza en las instituciones, la descomposición social, la corrupción, la impunidad, la polarización de la sociedad, la normalización de la violencia, la falta de educación y el permanente discurso de odio.

A eso además tenemos que sumarle que nuestros cuerpos policiacos no tienen una profesionalización correcta.

Según la organización Causa en Común en nuestro país en lo que va del año se han reportado 11 linchamientos y 115 intentos de linchamiento en Chiapas, Durango, Hidalgo, Estado de México, Tabasco, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca y Veracruz motivados principalmente por el hartazgo, el nivel de inseguridad y la arbitrariedad.

Nuestras leyes tienen como fin regular las conductas humanas y mantener el orden social, la justicia por propia mano va en contra de los derechos humanos, de la integridad, la dignidad, la seguridad, la presunción de inocencia y el derecho al debido proceso.

A Daniel Picazo, su familia, compañeros y amigos lo han despedido describiéndolo como una persona responsable, comprometida, noble, leal, que alegraba siempre a quien estuviera cerca de él, con una calidad humana inigualable, generoso, bondadoso, con una sonrisa permanente, muy responsable y como un abogado que tenía un futuro prometedor.

En Puebla le arrebataron la vida injustamente. No podemos normalizar la violencia y permitir que se quede impune. Me uno a todas las voces que piden que se haga justicia para Daniel y para su familia.

Pero sobre todo hago votos para que sigamos trabajando en la recuperación del tejido social porque hoy solo reina la indignación, la impotencia y el dolor causado. Al día de hoy hay siete detenidos estaremos atentos de que sigan buscando a todos los involucrados y no nos cansaremos hasta verlos procesados. En México han sido días negros. Al tiempo…

* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

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