En los últimos años, la Ciudad de México ha vivido una transformación silenciosa pero poderosa: el turismo se ha convertido en uno de los motores más importantes de su economía. Según datos recientes del INEGI, en el segundo trimestre de 2025 el turismo nacional siguió creciendo, aunque a un ritmo más moderado. El gasto de los visitantes dentro del país aumentó 0.8% respecto al trimestre anterior, y el dinero que dejaron los turistas extranjeros creció más de 14% en comparación con el año pasado.
¿Qué significa esto para quienes vivimos en la ciudad? Pensemos en un ejemplo concreto: un fin de semana cualquiera en el Centro Histórico. Una pareja de turistas llega desde Monterrey para celebrar su aniversario. Se hospedan en un hotel en la colonia Juárez, cenan en un restaurante en la Tabacalera, visitan museos, compran artesanías en Coyoacán y toman un tour gastronómico recorriendo las mejores taquerías de la Ciudad (que no son pocas) en bicicleta. Cada una de esas actividades activa empleos, genera ingresos y mueve cadenas de valor que van desde la producción de alimentos hasta la movilidad urbana.
Pero el turismo no solo es importante por lo que deja en el corto plazo. También nos dice mucho sobre hacia dónde va la ciudad y cómo nos ven en el mundo. El hecho de que los servicios turísticos —como transporte, alojamiento y recreación— estén en su punto más alto desde 2018, muestra que la capital se está consolidando como un destino competitivo, tanto para visitantes nacionales como internacionales.

Y eso tiene implicaciones profundas: si sabemos aprovecharlo, el turismo puede ser una palanca para mejorar el espacio público, impulsar la movilidad sostenible, atraer inversión y fortalecer nuestra identidad cultural.
Por eso nace Radar Capital, una columna para observar y entender los cambios que están dando forma al futuro de la Ciudad de México. Aquí hablaremos de turismo, sí, pero también de muchos otros temas: cómo se prepara la ciudad para el Mundial 2026, en qué se está invirtiendo el dinero público, qué nuevas industrias están creciendo, cómo se transforman nuestros barrios y qué papel juega la ciudadanía en todo esto. Porque detrás de cada cifra hay una historia, y detrás de cada decisión urbana hay una oportunidad para construir una ciudad más justa, vibrante y sostenible.
El turismo es solo el comienzo; es la prueba de que la Ciudad de México está viva, se mueve, atrae y se reinventa cada día. Si aprendemos a leer esas señales, podremos anticipar el rumbo que tomamos como sociedad. En Radar Capital queremos ser ese punto de observación, un espacio para reflexionar sobre nuestra ciudad con los pies en la tierra y la mirada puesta en el futuro. Compartir con ustedes la energía, los colores y sabores de una metrópoli vibrante y multicultural, lista para recibir con los brazos abiertos a quienes así lo decidan.
