Opinión

¿Lomito al pie del árbol?

Cuatro mascotas fueron regaladas en la Navidad.
Cuatro mascotas fueron regaladas en el Día de Reyes

El regalo puede parecer espectacular y desatar una gran alegría de niñas y niños al observar junto al árbol un pequeño cachorro, aunque ocasionalmente ese obsequio se transforma en una tragedia silenciosa: el abandono de animales de compañía.

Las cifras hablan por sí mismas: siete de cada diez perros y gatos que se regalan en fechas como el Día de Reyes terminan abandonados en menos de un año, de acuerdo con organizaciones protectoras. Esto ocurre, en buena parte, porque la decisión rara vez se toma con conciencia de las exigencias reales de la tenencia responsable: alimentación, atención veterinaria, ejercicio cotidiano, atención emocional y compromiso a largo plazo.

Estos son obligaciones insoslayables que duran entre 10 y 18 años, según la especie y las condiciones de vida.

Más allá de los casos individuales, el abandono masivo de animales tiene un peso político y social. México se encuentra entre los países de América Latina con las tasas más altas de animales en situación de calle: 25 millones de perros viven en las calles, muchos de ellos producto de una cadena de decisiones sociales —compra, reproducción, regalo y abandono— que no se resuelven con campañas aisladas de adopción.


Regalar un animal sin prever las responsabilidades es transformar seres sintientes en objetos de consumo temporal. Esta lógica no solo vulnera directamente a las especies, también refleja un déficit de empatía en torno a cómo concebimos los vínculos humanos con los seres sintientes.

Cuando un cachorro crece y deja de ser “adorable”, se hace evidente lo que no se preguntó al principio.

La conveniencia de un lomito al pie del árbol el Día de Reyes no puede medirse solo en emoción o tradición. El mejor regalo no es un animal inesperado, sino un compromiso informado y deliberado.

@guerrerochipres

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