Gaby Osorio, alcaldesa de Tlalpan, parte con ventaja para mantenerse como la carta fuerte en la alcaldía. El motivo no es menor: en más de una ocasión ha sido elogiada públicamente por Claudia Sheinbaum, algo que dentro de Morena suele leerse como una señal clara de respaldo político. Para muchos, ese guiño la coloca automáticamente en la primera fila y refuerza la idea de continuidad en la alcaldía capitalina. Sin embargo, el panorama no está cerrado. En la nómina interna también aparecen otros nombres que no están dispuestos a bajarse tan fácil. Carlos Mirón, Xóchitl Bravo y Pedro Haces son perfiles que circulan en conversaciones de café, chats internos y encuestas informales que ya empiezan a moverse en redes y grupos territoriales. El comentario recurrente es que, aunque Gaby Osorio lleva mano por cercanía política y posicionamiento, Morena podría abrir el juego. Nadie quiere cantar victoria antes de tiempo. Por ahora, en Tlalpan el mensaje es claro: hay favorita, pero no hay candidatura amarrada. Y como suele pasar en Morena, todo puede cambiar en cuestión de semanas si las señales desde arriba se mueven… o si los números empiezan a contar otra historia.
Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, inicia el año conbuen ánimo. No solo corrigió a tiempo el tema del límite de velocidad y amortiguó el golpe del aumento al transporte con la tarjeta Estilo Jalisco, ahora también presume números. Una encuesta de Territorial muestra que 52.7% aprueba su desempeño, un arranque de año que en corto ya se lee como oxígeno político. En los pasillos dicen que no es aplauso total, pero sí margen suficiente para maniobrar: corregir y ajustar.
