El 14 de enero se llevó a cabo en la Alcaldía Miguel Hidalgo, Bastión de la Libertad, la inauguración del Pabellón de la Libertad, un espacio impulsado por la Organización Demócrata Cristiana de América, el Foro América Libre y el Instituto CASLA. En este marco presentamos la exposición fotográfica Voces de Luz, en Medio de la Oscuridad, concebida para dar voz a quienes han sido perseguidos, encarcelados y torturados por regímenes dictatoriales como los de Cuba, Nicaragua y Venezuela por el simple hecho de pensar distinto.
La exposición reúne imágenes de presos políticos cuyos rostros reflejan la represión sistemática que padecen quienes defienden la libertad y los derechos humanos en contextos autoritarios. Cada fotografía da cuenta del horror cotidiano que enfrentan miles de personas sometidas a incomunicación prolongada, tortura física y psicológica, negación de alimentos, falta de agua potable y ausencia de atención médica y medicamentos, así como la privación de condiciones mínimas de dignidad.
Este sufrimiento no se limita a las cárceles, sino que se extiende a familias enteras que viven bajo el miedo constante, sin saber si sus seres queridos siguen con vida ni poder visitarlos o garantizarles una defensa justa. Detrás de cada imagen hay una historia truncada, un hijo, una hija, una madre, un padre, un hermano o una hermana castigados por pensar distinto. Cada fotografía es un acto de memoria y un homenaje a la dignidad humana, a la lucha y a la resistencia frente a la opresión.
El Pabellón de la Libertad adquiere especial relevancia en un momento crítico para América Latina y el Caribe, donde Cuba, Nicaragua y Venezuela continúan siendo ejemplos de represión sistemática, persecución política y aniquilamiento de libertades. Venezuela aún enfrenta enormes retos y debe partir de una exigencia irrenunciable, la liberación inmediata y total de todos los presos políticos.
Esta denuncia no puede limitarse a lo que ocurre fuera de México. Nuestro país también avanza por una ruta peligrosa marcada por el debilitamiento institucional, el desmantelamiento de contrapesos y el desprecio por la pluralidad democrática. Al mismo tiempo, el régimen morenista ha normalizado la cercanía y el respaldo a dictaduras latinoamericanas, tanto en el discurso como en los hechos.
El envío de petróleo a Cuba y los acuerdos para traer médicos cubanos a México no representan actos de solidaridad, sino mecanismos que sostienen financieramente a un régimen represor e ignoran las denuncias de explotación y violaciones a derechos humanos. Morena no solo abraza a delincuentes dentro del país mediante una política de impunidad, también legitima regímenes que encarcelan, torturan y silencian a sus ciudadanos por pensar diferente.
La inauguración del Pabellón de la Libertad expone verdades que muchos prefieren callar y asume la responsabilidad de denunciar el autoritarismo donde exista. Visibiliza a las víctimas de la represión y nos recuerda que la libertad no se negocia. Al tiempo…
DETALLES. El régimen morenista pretende imponer la Ley Maduro mediante una reforma electoral hecha a su medida para controlar las elecciones y eliminar contrapesos, replicando el modelo venezolano en el que la democracia fue destruida mediante la ley. Desde el PAN advertimos que esta estrategia autoritaria no destruye la democracia de golpe, la apaga poco a poco y ya sabemos cómo termina.
Mariana Gómez del Campo, Secretaria de Asuntos Internacionales del CEN del PAN y Presidenta de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA).
