Marco Antonio de Jesús Reyes Saldívar, conocido como “El Zar de la Limpieza”, en el arranque del año y con la apertura de nuevos procesos de licitación y contratación gubernamental, vuelve a colocarse en el centro de la polémica. De acuerdo con testimonios de funcionarios responsables de áreas de adquisiciones en distintas instituciones públicas, personas cercanas a Reyes Saldívar han ejercido presiones indebidas, incluyendo amenazas de emprender campañas de desprestigio en su contra, con el objetivo de influir en la asignación de contratos.
Estos señalamientos reavivan los antecedentes que rodean al empresario, quien ha sido objeto de investigaciones por parte de diversas dependencias federales. Entre ellas destaca el Servicio de Administración Tributaria (SAT), luego de que en 2022 la entonces titular de la Secretaría de Economía, Raquel Buenrostro, anunciara la cancelación del contrato marco que permitía a la empresa Rapax, vinculada a Reyes Saldívar, celebrar acuerdos con múltiples dependencias gubernamentales. La decisión se tomó tras detectarse irregularidades y prácticas indebidas, situación que hoy vuelve a generar inquietud entre servidores públicos y observadores de los procesos de contratación, en un contexto en el que se busca reforzar la transparencia y la legalidad en el uso de recursos públicos.
Rafael Fararoni, alcalde morenista de San Andrés Tuxtla, Veracruz decidió que el amor también se vive en dólares. Nada de Malecón, nada de plaza pública: la pedida de mano fue en Nueva York, escenario ideal para sellar el romance… eso sí, calzando unos tenis Valentino de unos 16 mil pesos. Otro caso más de esos funcionarios que entendieron que el poder es humildad, pero solo de discurso. Porque mientras Claudia Sheinbaum ha sido clara en pedir prudencia, austeridad y cero excesos, algunos cuadros locales parecen vivir en una realidad paralela donde la 4T combina sin problema con boutiques de lujo y viajes internacionales románticos. Y si hablamos de excesos, FITUR no se queda atrás. Año con año, la feria turística en Madrid se convierte en algo más que promoción de destinos: fiestas privadas, reuniones discretas, gastos inflados y, para sorpresa de nadie, nuevos amoríos que “nacen” en la capital española. Todo muy lejos del discurso de “no mentir, no robar y no derrochar”. El problema no es el amor —que cada quien se enamore donde quiera—, el problema es la congruencia. Porque no se puede predicar austeridad en Palacio y practicar Valentino en Manhattan.
Adán Augusto López, senador de Morena, ya estaría haciendo las maletas para irse a Europa ya que estaría negociando una salida elegante de la política nacional para aterrizar en la diplomacia… pero del otro lado del Atlántico. Los rumores apuntan a que Francia o Portugal serían los destinos favoritos. Nada mal para alguien que pasó de operador clave del obradorismo a protagonista incómodo de los últimos meses. Dentro de Morena ya se comenta que el exsecretario de Gobernación necesita oxígeno, distancia y silencio.
Paco Cienfuegos se dio una escapada a Denver para disfrutar los playoffs de la NFL. El priista de Nuevo León fue visto en el estadio de los Broncos, en un partido donde los boletos más baratos superaban los 400 dólares y los asientos de lujo alcanzaban cifras que pocos pueden pagar. Nada fuera de la ley, pero sí un contraste que no pasó desapercibido: política de discurso popular, con gustos de grada premium. Y en tiempos de lupa ciudadana, ese tipo de postales siempre genera comentarios.
