Hola, ¿cómo están? Seguro han de decir “¡qué milagro!”, y sí, tienen razón. Les cuento rápido: atravesé un tema de salud del que aún me estoy recuperando, y por eso mi ausencia y mi falta de visitas al teatro. Pero ya ando de vuelta, con muchas ganas de recomendarles lo mejor de la cartelera.
Mi regreso fue con una puesta en escena de esas que te estrujan el corazón y te hacen reflexionar sobre todo lo que significa la familia. Hablo de ‘La visita del ángel’, del dramaturgo Vicente Leñero, dirigida por Benjamín Cann y Miguel Santa Rita.
El elenco es simplemente formidable: Juan Carlos Colombo, Silvia Mariscal y Jesusa Ochoa Leñero.Aquí hago un paréntesis necesario: la mamá de Jesusa, María Eugenia Leñero, fue quien interpretó por primera vez esta obra. Resulta entrañable ver cómo su hija da vida a ese mismo personaje que en su momento representó un gran reto para su madre. Un relevo generacional lleno de emoción y significado.
La obra nos remite a cualquier casa de nuestros abuelos, esos espacios donde crecimos y pasamos gran parte de nuestra infancia. Es teatro costumbrista en toda la extensión de la palabra: los olores de la cocina parecen atravesar el escenario y, sin darte cuenta, ya estás dentro de esa escenografía que te resulta tan familiar. Las charlas interminables, los silencios, las rutinas… todo te deja un profundo consuelo, sobre todo para quienes ya no tenemos a los abuelos, al recordar que sí los disfrutamos.
La historia gira en torno a la llegada de una nieta que irrumpe en la rutina de un matrimonio otoñal, inyectándoles vida con sus aventuras y anécdotas. Y qué decir de Silvia Mariscal y Juan Carlos Colombo: dos monstruos de la actuación que hacen de esta obra un verdadero agasajo. ‘La visita del ángel’ concluye temporada el primero de marzo en el Foro Lucerna, con funciones de fin de semana. No se la pierdan.
También tuve la oportunidad de ver ‘Memoria en el asfalto’, en el Foro Alternativo del Centro Cultural Helénico. Se trata de un monólogo que nos lleva por un recorrido intenso por el Centro Histórico de la ciudad. Ahí conocemos a un personaje que podría ser tú, el vecino o yo: alguien que deambula por esta gran urbe en busca de su alma gemela.
Una vez que la encuentra, nos comparte su historia, con sus altas y bajas, pero siempre desde el amor. Hasta que un día, simplemente, ya no está. Les confieso que se me hizo el corazón chiquito; el dolor de la pérdida está tan bien contado que cala hondo.No dejo de preguntarme en qué pensó Aldo Martínez Sandoval para escribir un texto así de honesto y sensible.
La dirección corre a cargo de Daniela Parra, quien logra que Carlos Ordóñez se desnude emocionalmente en escena y nos transmita cada vivencia con verdad absoluta. Mis respetos para todos: gran trabajo. Memoria en el asfalto se presenta sábados y domingos hasta el 15 de marzo. Dense una vuelta.
La que me da muchísimo gusto que extienda su temporada hasta mediados de este año es ‘La obscenidad de la carne’, con Sugey Ábrego, Jorge Salinas, Elizabeth Álvarez y William Valdés. Hasta enero registró llenos totales, y no es difícil entender por qué. Más allá del atractivo visual —que ahí está—, la obra tiene razones de sobra para su éxito.
Se presenta de viernes a domingo, con dos funciones diarias, algo que pocas producciones pueden presumir. Así que vayan al Teatro Renacimiento y compruébenlo ustedes mismos.
Como siempre, los invito a que me sugieran, comenten y me recomienden lo que les gusta. Mis redes sociales son: Twitter: @TinajasInstagram: @tinajas75Nos leemos la próxima semana.
