Opinión

La complicada votación de la Academia

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ARCHIVO - Estatuillas del Oscar tras bambalinas en la ceremonia de premiación en Los Ángeles. (Foto por Matt Sayles/Invision/AP, Archivo) AP (Matt Sayles/Matt Sayles/Invision/AP)

Imaginemos que cien personas deben votar por diez películas diferentes. Si, por ejemplo, la mayoría de las películas reciben diez votos, pero una obtiene nueve y otra once, ¿cuál sería la ganadora? Evidentemente, la que recibió once votos.

Sin embargo, esta película solo habría sido elegida por el once por ciento de los votantes, lo que no representa una mayoría, ni mucho menos. Este es precisamente el dilema al que se enfrenta la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas al elegir la Mejor Película de cada año. Si se utilizara un voto directo, una película podría ganar con un porcentaje muy bajo, sin un verdadero consenso.

Para solucionar este problema, Bruce Davis, entonces director ejecutivo de la Academia, implementó en 2009 un sistema de votación bastante complejo, el cual trataré de explicar:

Los votantes deben ordenar las películas nominadas según su preferencia. A la película que más les guste le asignan el número 1, y a la que menos, el número 10. Si una película recibe más de la mitad de los votos en primera posición (número 1), automáticamente se convierte en la ganadora.


Si ninguna película alcanza esta mayoría, empieza lo bueno. La película con la menor cantidad de votos en primera posición es eliminada, y sus votos se redistribuyen a la segunda opción marcada en esas papeletas. Si aún no hay una mayoría absoluta, la siguiente película con menos votos es eliminada y sus votos se redistribuyen. Este proceso continúa hasta que una película acumule más del cincuenta por ciento de los votos y resulte ganadora. ¡Qué complejo!

Este sistema explica por qué en ocasiones la película que percibimos como la mejor del año no resulta ganadora, y es elegida otra que quizás no consideramos tan sobresaliente. Mediante este método de votación se garantiza que gane la película con mayor consenso entre los votantes, aunque no siempre coincida con la favorita del año. Es un proceso complicado, pero desde el punto de vista matemático, es el más justo.

Este año las películas nominadas a mejor película no puede ser más variada y las recientes entregas de premios ya perfilan a algunas como favoritas: Sinners (de Ryan Coogler) ha roto récords con 16 nominaciones, es una mezcla de terror y musical que lo mismo amas u odias. Para muchos, el ganador será Paul Thomas Anderson con Una Batalla tras Otra aunque Guillermo del Toro puede dar la pelea con Frankenstein.

Yorgos Lanthimos también está nominado con Bugonia (aunque tiene más detractores que fans) mientras que Josh Safdie presenta Marty Supreme, que consagra a Timothée Chalamet como uno de los actores favoritos de nuestro tiempo.De unos años para acá la Academia ha volteado al cine internacional: destacan la noruega Sentimental Value de Joachim Trier y el thriller brasileño El Agente Secreto. También están el drama literario Hamnet y Train Dreams.Pero si me lo preguntan, la gran sorpresa sería que ganara F1, protagonizada por Brad Pitt. Personalmente me encantó, pero pocas veces el Oscar se lo lleva una película con tanta acción como esta. Quedan pocas semanas para la premiación, pero afortunadamente muchas de estas películas las pueden ver en streaming. ¿Cuál es su favorita? ¿Quién se llevará la estatuilla dorada? ¡Hagan sus apuestas!

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