Tv Azteca anda otra vez dando de qué hablar porque ya soltó el aviso: se va a meter a un concurso mercantil voluntario, que en cristiano es como decir “vamos a sentarnos con un juez de por medio para ordenar las deudas y negociar pagos sin que esto se convierta en una bronca de pleitos y cobros por todos lados”. Ellos lo pintan como una movida “responsable” después de años pesados: el sablazo de las licencias en 2018, el golpe del COVID a la publicidad, la negociación con acreedores internacionales y el pago al SAT. ¿Y esto es quiebra o que ya se apaga la tele? Pues no necesariamente. La idea del concurso es justo evitar el caos y darle aire a la empresa para reacomodar pasivos y seguir operando, o sea, que los programas y la chamba sigan mientras se reestructura. El verdadero chisme está en lo que venga después: si logran acuerdos con los acreedores y salen ordenados o se pone más rudo .
Pedro Segura, ex candidato de la 4T a gobernador de Guerrero, anda otra vez dando de qué hablar… pero no por propuestas ni por “amor al pueblo”. Lo reventó un reportaje de Carlos Loret donde lo exhiben en un concierto, supuestamente pidiendo narco corridos dedicados a un líder del CJNG. Y en vez de salir a aclarar con pruebas, Segura se fue directo por la ruta clásica: insultos, berrinche y ataque al mensajero. Lo peor es que, en su enojo, terminó admitiendo lo básico: que sí le gustan los “corridos”. O sea, no negó el gusto por la música ni se desmarcó con firmeza del contexto… solo quiso voltear la conversación hacia el pleito con el periodista. Y aquí la pregunta que queda flotando es simple: ¿esa es la “transformación” que presumen, con empresarios y políticos que se indignan porque los exhiben, no por lo que hacen?
