Opinión

Usted, la consola que mueve su mundo

Planeta Tierra está sufriendo un cambio en el hemisferio norte.
Planeta Tierra está sufriendo un cambio en el hemisferio norte. Captura de pantalla.

Hay una idea profunda que, cuando se comprende con humildad, cambia la manera en que vivimos: ser creadores de nuestra realidad. No desde la soberbia, no desde la ilusión de creerse Dios, sino desde la conciencia de saberse parte de Él, una expresión suya, uno de sus fractales. Así como una gota contiene la esencia del océano, usted es parte de la esencia creadora.

Comprender esto no es inflar el ego; es, por el contrario, asumir una responsabilidad consciente. Existe un principio universal que lo resume con sencillez: como es afuera es adentro. Lo que se manifiesta en la realidad material no es sino un espejo nítido de las creencias, emociones y pensamientos que habitan en el interior.

La vida, en un acto de amor incondicional, devuelve ese reflejo. Pero se preguntará ¿qué tengo yo que ver con los conflictos sociales, con los problemas colectivos, con las crisis que parecen tan ajenas a mi mundo personal?

Se cuestionará cómo puede ser posible que su interior tenga relación con algo tan vasto. Y aunque es complejo de comprender, no se trata de que usted “cause” directamente cada acontecimiento externo. Se trata más bien de la señal que emite, de la frecuencia en la que vibra. Esa frecuencia actúa como un filtro y como un imán. Imagínese por un momento la inmensidad de posibilidades que existen “allá afuera”.


Miles de caminos, miles de encuentros, miles de versiones de una misma persona, miles de escenarios probables. ¿Por qué, entonces, se le muestran unos y no otros? ¿Por qué alguien puede ser amable con unos y distante con usted? ¿Por qué ciertas oportunidades parecen abrirse para algunos y cerrarse para otros? La respuesta es: por resonancia. Cada persona vive en un universo que coincide con su frecuencia interior.

Lo que usted cree sobre el cuerpo influye en cómo experimenta su salud. Lo que cree sobre el dinero influye en cómo vive su economía. Lo que cree sobre el amor influye en las parejas que atrae o rechaza. No porque haya una fuerza caprichosa decidiendo, sino porque la vida responde de manera coherente a la señal que usted emite.

El ser humano observa el mundo, pero al mismo tiempo lo configura desde dentro. Sus creencias son la lente a través del cual percibe y selecciona la experiencia. La realidad material actúa como espejo. Saber esto puede ser muy emocionante, porque entonces ya no estamos a merced absoluta de las circunstancias. Tenemos acceso a una especie de tablero interior.

Desde ahí, es posible echar atrás las creencias heredadas o aprendidas que nos limitan, cuestionar los miedos aprendidos, y cambiar las ideas incapacitantes, para elegir pensamientos más gentiles con nosotros mismos, y, sobre todo, reconfigurar dentro para reorganizarse afuera. No es superchería; es coherencia vibratoria. Si usted sostiene en su interior la idea de que no es suficiente, la vida tenderá a mostrarle situaciones que confirmen esa creencia.

Pero si comienza a trabajar en la convicción profunda de que es digno, capaz y amado, ¡la experiencia empieza a alinearse con esa nueva señal! Por eso resulta tan poderoso trabajar en nuestras creencias sobre el cuerpo, la salud, la economía, las relaciones.

Así podemos comprender algo maravilloso: la realidad no es un enemigo que lo ataca ni un azar sin sentido. Es un espejo fiel que le muestra, con precisión y amor, aquello que lleva dentro. Y usted, en esencia, es el espíritu del creador.

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