Karina Barrón vinculada a proceso por presunto montaje contra Waldo Fernández en Nuevo León, ahora podría ser perdonada. Cuentan en los pasillos que el caso entre Barrón y el senador moreista dio un giro digno de telenovela. Un juez decidió vincular a proceso a Barrón por el presunto montaje contra el legislador morenista y ordenó que enfrente el proceso recluida en prisión. Lo curioso —dicen— es que antes la funcionaria priista de Monterrey había ofrecido una disculpa pública, en un movimiento que muchos interpretaron como intento de última hora para evitar la cárcel. Pero la historia no termina ahí. En los corrillos ya se comenta que Fernández podría retirar los cargos, después de haber llevado el caso hasta el reflector nacional. Así que la pregunta que flota en el aire es inevitable: ¿castigo ejemplar… o reconciliación política?
Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, regresó de Madrid no solo con un premio bajo el brazo, sino con el reflector internacional bien encendido. La distinción del Premio 8 de Marzo de la Comunidad de Madrid, entregada por Isabel Díaz Ayuso, fue presentada como un reconocimiento a su activismo y su discurso en favor de la libertad y las mujeres. Pero lo que encendió la conversación política fue el comentario que circuló junto con el reconocimiento: que Rojo de la Vega podría ser “futura presidenta de México”. Palabras mayores que, como era de esperarse, levantaron más de una ceja en la grilla nacional. La propia alcaldesa tampoco se quedó callada. Mientras tomaba café en el aeropuerto, lanzó un reto directo a sus críticos —a quienes calificó como parte del “régimen”— para que presenten “una sola verdad” en su contra: ni propaganda, ni calumnias, ni difamaciones.
