Hace 43 años un asteroide prendió las alertas por la cercanía de su paso con la Tierra y desde entonces cada 23 de marzo es conocido como el Día del Casi Impacto. La fecha abre una oportunidad para reflexionar sobre los riesgos viales de todos los días y la importancia de la seguridad.
La prevención de accidentes viales debe entenderse como la gestión del espacio entre el error y la colisión. Las estadísticas dimensionan el tema. Durante febrero, en la línea de emergencias 9-1-1, operada desde el C5, se recibieron 33 mil 897 incidentes en materia de protección civil, de los cuales una tercera parte corresponde a accidentes vehiculares.
Si bien el volumen total de reportes bajó 7 por ciento respecto al mes anterior, la prevalencia del riesgo vial sigue presente como el principal motivo de auxilio ciudadano.
La prevención del “casi choque” requiere protocolos que amplíen el margen de maniobra frente al error ajeno. Conducir dentro de los límites y adaptar la velocidad a las condiciones reales de la vía acorta el riesgo.
Mantener la vista en el camino sin distracciones, conservar distancia suficiente y obedecer señales de tránsitos son pilares de la supervivencia urbana.
Ceder el paso a peatones y ciclistas —prioritarios en ese orden en la pirámide de la movilidad—, revisar puntos ciegos al girar y anticipar con señales cada maniobra permiten una convivencia ordenada. Acciones básicas que sostienen la seguridad en la vía pública.
Existen factores externos que pueden exponerte a un percance vial; ante ellos, los canales de emergencia del C5, como el 9-1-1, 089, SOS Mujeres *765 o la línea Antiextorsión 55 5036 3301 están disponibles para la atención en cuestión de segundos.
Hoy, 23 de marzo como cualquier otro día, tenemos la oportunidad de hacerlo un Día del Casi Choque.
@guerrerochipres
