Opinión

#PolíticaConfidencial: Ni la familia se salva en Morena, Salgado exhibe “árbol genealógico” del poder… y arde la 4T

Félix Salgado Macedonio. (Fotografía tomada de Facebook, @FelixSalgadoMX.)

En Morena ya no se disparan con balas de salva… ahora los dardos vienen desde dentro. Y esta vez, el que soltó el golpe fue Félix Salgado Macedonio, sin rodeos y con destinataria clara: Luisa María Alcalde. “Tienes a toda tu familia en el poder”, lanzó el senador, exhibiendo no solo una crítica personal, sino una incomodidad que lleva tiempo creciendo bajo la superficie guinda. El señalamiento no es menor. Pega directo en uno de los pilares discursivos del movimiento: el combate al nepotismo. Porque mientras Morena presume una nueva ética pública, las acusaciones internas empiezan a dibujar otra realidad, donde los apellidos también pesan… y mucho. Dicen que no es la primera vez que hay tensiones, pero sí una de las más frontales. Y cuando los propios morenistas empiezan a señalarse entre sí, el mensaje es claro: la unidad ya no es tan sólida como se presume.

Cuauhtémoc Blanco en la plenitud del poder. Lo que se vio en el Estadio Azteca fue más bien una escena de privilegio puro. Aunque la jefa de Gobierno, Claudia Brugada, había dejado claro que no habría estacionamiento para el partido, siempre hay excepciones cuando se trata de figuras “especiales”. Y ahí apareció el diputado Cuauhtémoc Blanco, no caminando como el resto de los mortales, sino a bordo de una camioneta de lujo, de esas que rondan los 3 millones de pesos. Hasta ahí, podría ser solo una entrada llamativa… de no ser por un detalle que levantó más de una ceja: el vehículo circulaba sin placas. Sin filas, sin restricciones y sin mayor problema, el exfutbolista accedió directo al estadio, como en sus mejores tiempos… pero ahora no en la cancha, sino en la cancha del poder. Porque en la 4T, dicen, no todos los accesos son iguales. Y hay quienes, simplemente, juegan con reglas distintas.

En Apaseo el Alto, Guanajuato, no solo faltan cuentas claras… ahora también falta el tesorero. En los pasillos del gobierno municipal corre una versión que ya dejó de ser rumor para convertirse en escándalo: Jaime Aguirre Mejía, encargado de las finanzas públicas, simplemente desapareció… y no precisamente con las manos vacías. La propia administración local encendió las alarmas al reconocer que el funcionario “no se ha presentado a trabajar”, mientras crecen las sospechas de que habría salido con millones de pesos del erario bajo el brazo. Dicen que no pidió licencia, no dejó recado y, por lo visto, tampoco intención de regresar. Un caso donde la ausencia no solo preocupa por lo político, sino por lo que podría haber en el faltante.

Lo Último