Se llevó a cabo en Niza, en la Costa Azul francesa, la feria turística más importante de Francia, el país más visitado del mundo. Se trató de Rendez-Vous en France, que cumplió dos décadas de celebrarse de forma ininterrumpida.
Las distintas regiones de Francia, así como prestadores de servicios y oficinas de turismo de todos los tamaños, acuden a sostener citas de negocio con agencias de viajes y operadores mayoristas de todo el mundo, con énfasis en los mercados emisores que favorecen el turismo hacia este país.
Participaron 704 expositores franceses, agentes y operadores de 52 países, así como 28 periodistas especializados de distintos países —entre ellos este reportero—. Durante dos días se llevaron a cabo más de 28 mil citas de negocio para negociar, comprar y vender itinerarios, además de acceder de primera mano a los productos turísticos que ofrece Francia como país líder en esta industria.
La República Francesa entendió hace años el turismo como un negocio de país. No hubo largos discursos, tampoco pabellones impresionantes, menos aún bandas de música interrumpiendo las citas en los pasillos. Se trata de una visión clara de lo que implica hacer una feria de turismo con el objetivo de hacer negocios.
En términos de producto, las empresas francesas de todos los tamaños se han enfocado en la distribución de las cargas turísticas, con el objetivo de redirigir las llegadas de París hacia otras regiones, logrando así la inclusión de zonas que en el pasado quizá no eran consideradas de alto valor turístico. Algo similar al turismo rural en España o a la idea del turismo comunitario en México, donde aún no cuaja ni la idea misma, y menos aún la ejecución.
Cuando pensamos en Francia como el país más visitado del mundo, no se trata solo de París o Palacio de Versalles. Es el resultado de un esfuerzo conjunto entre autoridades nacionales, empresarios grandes, medianos y pequeños, así como autoridades locales, que se ha sostenido durante décadas y cuyos resultados se han consolidado con el tiempo.
Fue una experiencia periodística entrevistar a distintos destinos en Francia, entender cómo crean productos y cómo hacen negocios con operadores y agentes de forma seria y profesional, haciendo del turismo un verdadero motor de desarrollo, fuera del discurso y dentro de la economía de las personas.
Un ejemplo a seguir para las autoridades turísticas mexicanas, por ejemplo.
