El feminicidio de Edith, la joven de 21 años cuyo cadáver fue encontrado el viernes en el sótano de un edificio de la colonia Santa María Nonoalco, en la alcaldía Benito Juárez, tras dos días desaparecida, aunque las circunstancias estén en proceso de investigación mueve a la reflexión respecto a la discrecionalidad y opacidad de ciertas ofertas de empleo y su posible vínculo con prácticas delictivas.
En la inmediatez y anonimato de las redes sociales circulan promesas con riesgos ocultos: vacantes con pagas elevadas para el tipo de empleo, requisitos mínimos y procesos de selección evasivos a cualquier protocolo de seguridad.
Esa aparente facilidad de conseguir trabajo puede ser la puerta de entrada a un mecanismo para reclutar víctimas, convirtiendo una publicación en anzuelo. Estas ofertas exponen a las y los aspirantes a dinámicas desde el robo de identidad y estafas piramidales hasta Trata de Personas.
La diferencia entre una oportunidad legítima y un engaño suele esconderse en los detalles. Mientras las ofertas formales son específicas en funciones, requisitos y presentan una identidad corporativa clara, las redes de captación apelan a sueldos desafiantes de la lógica del mercado, horarios excesivamente flexibles y la exigencia de acudir a citas en domicilios particulares o sitios alejados de cualquier entorno empresarial.
Por ello, es recomendable confirmar la existencia de las empresas, investigar antecedentes en buscadores y, sobre todo, nunca acudir sola o solo a entrevistas pactadas fuera de canales oficiales, informar a familiares o amistades a dónde acudes.
Si una oferta laboral genera sospecha puedes reportar a los canales de atención del C5: 911, 089 para denuncia anónima, *765 contra la violencia a la mujer y la Línea Antiextorsión 55 50360 3301.
@guerrerochipres
