Es curioso cómo para una estrella tan grande como Julión Álvarez el proceso de expansión ha sido difícil y largo, pero no porque no lo conozcan fuera de México, por el contrario, sin duda, es una de las estrellas más queridas y esperadas en toda Latinoamérica.
La del cantante chiapaneco es una historia fascinante por donde se le vea, desde aquel capítulo en su vida en el que luego de servir de guía de turistas a Banda El Recodo en Tuxtla Gutiérrez, les pidió ‘raite’ para llegar a Mazatlán a cumplir sus sueños, como de película. Más tarde ya en el puerto, cuna de la banda sinaloense, viviría momentos malos y buenos, uno de esos llegar a formar parte de Banda MS, agrupación en la que se curtió y graduó.
Ya con un poco más de experiencia se lanzó a crear su norteño banda y han pasado dos décadas desde entonces de una carrera llena de éxitos; uno tras otro sin tropiezos en ese sentido.
Es verdad que hubo un momento muy obscuro cuando fue incluido en la temida lista negra de las autoridades estadounidenses al mismo tiempo que Rafa Márquez y con ello el rechazo de su disquera y el veto de las plataformas y redes justo cuando se estaba gestando el cambio a las nuevas formas de comunicación, sin embargo, a todos estos hechos no sólo sobre vivió también logró convertirse en ‘El Rey de la Taquilla’ y es que ante las circunstancias tuvo que dedicarse a recorrer de arriba abajo su país, estar cerca de la gente y aunque fueron más de seis años de este trance, su talento pudo más.
La expectativa creció y como lo prohibido sabe mejor, luego de su liberación de cargos y acusaciones su regreso a los escenarios en Estados Unidos no pudo ser más espectacular que convertirse en el primer artista latino en llenar dos noches consecutivas el Estadio Sofi en Los Ángeles, la hazaña se iba a complementar con la presentación en el Estadio At&t de Los Vaqueros de Dallas, desafortunadamente comenzaron las cancelaciones de visas y ni Jerry Jones pudo salvar la situación.
Pero como dicen por ahí, no hay mal que por bien no venga, esto provocó que Julión se convenciera que hay muchos lugares en donde lo esperan con ansias, así lo demostró Bogotá la semana pasada con un lleno en el Coliseo MedPlus, derivando en una gestión para llegar a Medellín este mismo año.
Esta noche el gran Estadio Cuscatlán de El Salvador, lo recibirá con localidades agotadas, su primera vez en ese país será sin duda, inolvidable. La expansión presencial ha comenzado con resultados contundentes en un momento en el que vuelve a tomar su lugar el regional mexicano tradicional, el del norteño, mariachi y banda, sin sonidos raros.
Para beneplácito de los mexicanos sí habrá una presentación de Julión en el país, esta será el 25 de septiembre en el Estadio Jalisco de Guadalajara.
