Claudia Sheinbaum marca línea… y Maru Campos se hace la desentendida. Mientras la presidenta intenta poner orden tras la polémica por la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua sin notificación oficial, en el plano estatal la reacción fue… digamos, bastante distinta. Desde Palacio Nacional, Sheinbaum fue clara: espera que este tipo de hechos sean “una excepción” y dejó un mensaje sin rodeos: la cooperación con Estados Unidos sí, pero sin subordinación y con respeto absoluto a la soberanía. Incluso ya hubo nota diplomática dirigida al embajador Ronald Johnson exigiendo explicaciones. Pero del otro lado, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, parece jugar en otra frecuencia. No confirma si acudirá al Senado. Dice que “no tiene nada que declarar”. Y por si faltaba algo, hasta bromea con no haberle contestado a la presidenta. “Ya me voy para poder responder el teléfono rojo”, soltó entre risas. Así, mientras en la federación se habla de soberanía y posibles investigaciones, en Chihuahua el tema se toma con ligereza… o con una dosis de cinismo que ya empieza a levantar más de una ceja.
Yunes Márquez se defiende… y culpa a la inteligencia artificial. En medio del ruido que no deja de crecer, el senador Miguel Ángel Yunes Márquez salió a dar la cara… aunque no precisamente para apagar el fuego. Sobre el audio que circula en redes —donde supuestamente su padre habla de la visa estadounidense—, el legislador asegura que todo es falso y que se trata, nada más y nada menos, que de inteligencia artificial. Sí, así como suena.
Según Yunes Márquez, el material está manipulado y forma parte de una campaña para golpear políticamente. Y para reforzar su versión, soltó un argumento directo: él mismo acaba de viajar a Estados Unidos, como prueba de que no existe ningún problema. Pero claro… en tiempos donde todo puede ser “deepfake”, la duda queda flotando. ¿Audio manipulado… o daño controlado?
