Opinión

A 45 años del estallido: recordando La Movida Madrileña

la movidad madrileña
la movidad madrileña

Tras la muerte del dictador Franco en noviembre de 1975, España puso fin a una época de represión y censura. En los años subsecuentes, la juventud comenzó a despertar: la música, el arte y otras manifestaciones que antes estaban prohibidísimas empezaron a florecer.

Los jóvenes tomaron las calles y experimentaron nuevas formas de expresarse. A finales de los 70 y principios de los 80, esta efervescencia se convirtió en una explosión de libertad creativa. Este movimiento multidisciplinario (cine, pintura, música y diseño) buscó romper con lo establecido, adoptando una estética punk, new wave y vibrante.

Madrid se convirtió en el epicentro de esta revolución, una ciudad que de repente parecía no dormir jamás. A este fenómeno se le conoce como “La Movida Madrileña”, y redefinió la música tanto en España como en Latinoamérica.

Hay innumerables relatos y libros sobre lo que ocurrió: las estaciones musicales se dedicaron a buscar maquetas y demos de los grupos más destacados; mercados de pulgas como “El Rastro” se convirtieron en centros de intercambio de fanzines y noticias, y foros donde los músicos compartían experiencias. Lugares emblemáticos como “El Penta” sirvieron de cuartel general para los artistas emergentes.


Para muchos, el evento que marcó el inicio de la internacionalización de La Movida fue el Concierto de Primavera, celebrado en mayo de 1981. Fue la primera vez que el movimiento salió de las calles para formalizarse en un evento masivo, realizado en la Universidad Politécnica de Madrid, a pesar de las limitaciones de la época. Los estudiantes de arquitectura programaron ocho horas de música e invitaron a varios grupos que ya gozaban de popularidad: Mamá, Los Secretos, Rubí y los Casinos, Flash y dos que, sin duda, les resultarán familiares: Alaska y Los Pegamoides y Nacha Pop.

De hecho, Alaska y Los Pegamoides viajaron ese año a México. Su estética punk y rebelde captó la atención de los mexicanos, quienes veían a Alaska como un ser extraterrestre, con su pelo descontrolado, maquillaje excesivo y actitud desafiante. Se presentaron en el Teatro Blanquita y en el programa “Siempre en Domingo”, con Raúl Velasco. En entrevista, Alaska demostró ser una chica muy simpática y llena de vida, lo que inspiró a muchos jóvenes mexicanos a alejarse de las baladas románticas que dominaban la radio.

El resto, es historia.

Debido al éxito de la visita de Alaska, la compañía BMG Ariola decidió apostar por el concepto hoy conocido como “Rock en tu idioma”. Esto permitió traer a México bandas españolas herederas de La Movida, como Radio Futura, La Unión, Nacha Pop y Hombres G (a este último, aunque era un poco desdeñado por alejarse del espíritu underground, fue el que obtuvo mayor éxito comercial). Esta plataforma también catapultó a bandas mexicanas como Caifanes, Fobia y Neón a tener un lugar en la radio.

Este mes se cumplen 45 años de aquel estallido de música y color. Es, sin duda, el momento perfecto para recordar a las bandas que definieron a toda una generación.

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