Esta semana Carín León ha lanzado su álbum “Muda” con el que cierra el ciclo de experimentación musical que lo ha llevado a adentrarse en géneros como el blues, el ska, el rock, la salsa, el pop y por supuesto el regional mexicano que lo vio nacer, crecer y convertirse en la estrella global del momento. “Colmillo de Leche” y “Boca Chueca” fueron los primeros dos trabajos con los que el sonorense sorprendió haciendo literalmente lo que se le dio la gana con su voz y peculiar estilo de interpretación, porque nadie puede negar que es un personaje fuera de lo común que siempre ha defendido su manera de ver la música mexicana.
La boca es su instrumento y es también un símbolo de expresión que ha utilizado en estos trabajos discográficos que aunque han sorprendido a propios y extraños, también han provocado que se le respete por su originalidad y hasta cierto punto por la osadía de diversificar su carrera esto último lo tiene hoy como un exponente respetado, al grado de ser uno de los elegidos para un tema oficial del Mundial de Fútbol 2026 al lado del célebre rapero Jelly Roll.
Con apenas 36 años de edad, Carín tiene toda una vida por delante para hacer y deshacer, en unos días más comenzará su gira por Norteamérica con más de 40 fechas entre las que están las siete en The Sphere, la monumental arena en Las Vegas que ha recibido artistas de la talla de U2 y que ahora será el escenario en el que el hermosillense escriba su nombre con letras de oro convirtiéndose en el primer artista latino en presentarse ahí, además de dejar la marca de 7 fechas, cinco de ellas sold out justo en septiembre el mes que celebra la cultura mexicana.
Por si fuera poco, el intérprete de “Primera Cita” participará en el Summer Sonic Festival 2026 de Tokio en Japón en agosto, solo Banda El Recodo anteriormente, se había presentado en ese país llevando la música regional mexicana como estandarte.
Se vienen unos meses en los que será protagonista de muchos momentos importantes para el y para la música de nuestro país, su esfuerzo, trabajo y constancia pero sobre todo su necedad se están viendo recompensadas, Carín León es la muestra de que no necesariamente un cantante del género debe venir de la pobreza, pero sí del tener hambre de éxito, de romper las reglas y paradigmas sin perder su esencia, la prueba es que ha anunciado para diciembre una nueva producción discográfica enteramente dedicada a sus raíces pues tiene la firme convicción de llevar hasta el último rincón del planeta lo que verdaderamente representa a México, sin que esto signifique, no darle frescura a lo tradicional, ese legado cultural que debe compartirse a las nuevas generaciones. El 2026 es de este mexicano que está por llegar a los 30 millones de oyentes mensuales.
