En Pachuca ya descubrieron una nueva métrica de gobernabilidad: los “likes”.
Cuentan que el alcalde morenista Jorge Reyes habría enviado un mensaje por WhatsApp a funcionarios de su administración para advertirles que quien no comparta o reaccione a sus publicaciones en redes sociales podría irse despidiendo del cargo. Sí, así como se lee.
El mensaje comenzó a circular entre trabajadores del ayuntamiento y terminó filtrándose a medios, desatando burlas y críticas por convertir las redes sociales en una especie de lista de asistencia política.
Más de uno ya se pregunta si el próximo requisito para conservar la chamba será comentar con corazones, compartir historias o poner “presidente” en cada publicación.
Desde Buenos Aires comienza a moverse otra pieza del rompecabezas del supuesto huachicol en la marina. Cuentan que el contralmirante Fernando Farías Laguna, señalado junto con su hermano Manuel por presuntamente operar una red de robo de combustible desde la SEMAR, rompió finalmente el silencio tras haber salido de México en diciembre de 2025 alegando temor por su vida. Desde un centro de detención en Argentina, Farías asegura que tanto él como su hermano son “chivos expiatorios” dentro de una historia mucho más grande. En los pasillos políticos y militares ya comienzan las apuestas: ¿se trata de un intento por limpiar su nombre o del inicio de una nueva guerra de versiones que podría salpicar a más de uno dentro del aparato de seguridad?
