Hoy, el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Sexual y Reproductiva no solo refleja una evolución institucional en su denominación, sino una postura clara: poner en el centro la salud sexual como parte del bienestar y los derechos. Porque lo que se nombra, se visibiliza… y lo que se visibiliza, se transforma. Este cambio abre una conversación necesaria y nos da una nueva ventana para hablar sin reservas de lo que antes se evitaba.
Hay algo poderoso en decir “sexualidad” en voz alta… y hoy más que nunca es momento de hacerlo.
En el contexto del Mundial, donde la emoción, la convivencia y la energía colectiva están en todos lados, también se abre una oportunidad única: hablar de salud sexual de forma cercana, clara y sin prejuicios. Sumarnos a esta fiesta global no es solo celebrar el deporte, es aprovechar cada espacio para llegar a las adolescencias y juventudes con información que les permita cuidarse, disfrutar y vivir relaciones libres, seguras y sin violencia.
Esto solo es posible cuando se suman esfuerzos. Hoy, la articulación entre gobierno, academia, sociedad civil e iniciativa privada está haciendo posible que la salud sexual deje de ser un tema aislado y se coloque en el centro de la conversación pública, como lo que es: una base para el bienestar, la igualdad y el desarrollo.
En ese marco, el 8 de abril, en el Senado de la República, se lanzó la campaña “¡Juega y disfruta al máximo! Con salud sexual ganas siempre”, impulsada por México Vivo, la Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, la iniciativa privada y el poder legislativo, con la participación del propio Centro Nacional como instancia rectora de la política pública en salud sexual.
Y esto no se queda en un mensaje… se convierte en acción.
La campaña impulsa el entrenamiento en salud sexual más grande de la historia. El próximo 14 de mayo, 100 mil jóvenes de México, Colombia y Brasil se conectarán durante 24 horas en un estadio virtual. Desde cualquier dispositivo, podrán elegir idioma, crear su avatar y participar en sesiones dinámicas con especialistas, resolviendo dudas en tiempo real y accediendo a información confiable en un formato innovador, accesible y atractivo.
Esto es avanzar. Es innovar. Es hablar en el lenguaje de las juventudes.
Porque hoy el reto no es solo informar, es hacerlo bien. Es ofrecer contenidos claros en medio del ruido, derribar mitos, generar confianza y acompañar decisiones.
Hablar de sexualidad es hablar de salud, sí… pero también de placer, de consentimiento, de decisiones informadas y de autonomía. Es hablar de prácticas seguras, de prevenir embarazos no planeados y de evitar infecciones de transmisión sexual. Es, en el fondo, hablar de proyecto de vida: de oportunidades, de trayectorias que no se interrumpen, de decisiones que sí son propias.
Las adolescencias y juventudes no solo necesitan servicios… necesitan información, acompañamiento y espacios donde puedan preguntar sin miedo.
Hoy estamos avanzando en esa dirección: más educación sexual, más acceso, más diálogo.
Porque cuando se habla de sexualidad con claridad… se gana en bienestar, en igualdad y en futuro.
