Se dice en los corrillos políticos que el reconocimiento público de Claudia Sheinbaum a Mario Delgado no fue casual. La presidenta destacó el trabajo realizado en educación básica, media superior y superior justo cuando el gobierno enfrenta el reto de mantener estabilidad con el magisterio. El mensaje fue claro: en Palacio Nacional ven al titular de Educación como uno de los operadores que ha logrado mantener diálogo permanente con el sector educativo, incluso en momentos complejos.
El senador de Morena por Nuevo León, Waldo Fernández, estuvo esta semana en Washington sosteniendo reuniones con legisladores estadounidenses involucrados en la revisión del T-MEC, en medio del reforzamiento del diálogo bilateral impulsado por los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Donald Trump. Según fuentes cercanas al legislador, los encuentros estuvieron centrados en comercio regional, inversiones y cadenas de suministro, temas clave para Nuevo León de cara a la renegociación del acuerdo comercial. La agenda internacional también obligó a Fernández a cancelar el festejo masivo de cumpleaños que tenía programado en la Expo Guadalupe, un evento que ya era visto en la política local como una demostración de operación y convocatoria.
Mientras Alejandro Moreno Cárdenas también recorría Washington denunciando a Morena y pidiendo acciones contra supuestos “narcopolíticos”, también encontró espacio para reunirse con María Corina Machado. Y en política, ya se sabe: hay fotos que ayudan… y otras que abren más preguntas de las que resuelven. En plena ofensiva internacional contra Morena, el dirigente priista terminó sumando a su gira una postal con la opositora venezolana, figura polémica para varios sectores en América Latina. En círculos políticos mexicanos no faltó quien comentara que, en tiempos donde la oposición intenta reposicionarse, retratarse juntos quizá no fue precisamente el movimiento más estratégico.
El cerco sobre el entorno de Rubén Rocha Moya ya cruzó la frontera. Esta semana, su exsecretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, terminó en una prisión federal de Brooklyn luego de entregarse en Arizona a autoridades estadounidenses, acusado de presuntos vínculos con Los Chapitos y de recibir sobornos millonarios. Y en política, el simbolismo importa: el exfuncionario acabó en el mismo centro de detención donde han estado nombres como Ismael ‘El Mayo’ Zambada y Nicolás Maduro. En Washington y en México, más de uno ya se pregunta si esta detención es apenas el comienzo de algo mucho más grande para el grupo político sinaloense.
