En Morena ya comenzó el juego de las señales rumbo al 2030… y una de las más comentadas fue la salida de Andrés Manuel López Beltrán de la Secretaría de Organización del partido.
Aunque oficialmente se habló de una nueva etapa política, en los pasillos morenistas ya comenzaron las especulaciones sobre el verdadero destino político del hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante meses se habló de una posible ruta hacia la Ciudad de México, primero pasando por la alcaldía Cuauhtémoc y después apuntando a la jefatura de Gobierno en 2030. Pero ahora, dentro del partido, cada vez toma más fuerza la versión de que el proyecto habría girado hacia Tabasco, tierra política y simbólica del obradorismo.
Y claro, la pregunta ya comenzó a circular entre operadores y adversarios: ¿el “cachorro” prefirió cambiar de escenario antes de medirse con Alessandra Rojo de la Vega en Cuauhtémoc?
El mensaje publicado por Ariadna Montiel alimentó todavía más las versiones. La funcionaria no solo confirmó la separación de López Beltrán del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, sino que le deseó éxito en “la nueva etapa” que emprende, dejando abierta la puerta a un próximo movimiento político.
En Morena nadie confirma nada oficialmente, pero tampoco niegan que el apellido López Obrador siga teniendo reservado un lugar importante en la sucesión futura del movimiento.
El regreso de Mauricio Vila al Senado no pasó desapercibido… pero no precisamente por su actividad legislativa. En círculos políticos y redes sociales crecen las críticas contra el exgobernador de Yucatán por haberse ausentado buena parte de su encargo para cursar una maestría en la Harvard Kennedy School.
Sus detractores aseguran que Vila entraba y salía del Senado aprovechando los periodos de receso, mientras su suplente ocupaba el escaño, todo sin dejar de percibir las prestaciones y el salario asociados al cargo.
La polémica volvió a encenderse después de que el panista publicara un mensaje celebrando el final de sus estudios en Harvard y afirmando que regresa con “más herramientas” para servir a México y Yucatán.
Sin embargo, las críticas apuntan a que, desde su llegada al Senado, Vila ha mantenido un perfil bajo frente al oficialismo y prácticamente no ha protagonizado confrontaciones relevantes con Morena, algo que dentro de sectores de oposición ya empieza a interpretarse como una relación de conveniencia política.
En corto, algunos panistas ya se preguntan si Mauricio Vila regresó para construir una candidatura futura… o simplemente para administrar con discreción el capital político que todavía le queda.
