El periodo extraordinario de sesiones del Congreso de la Unión dejó en evidencia las prioridades de morena. Mientras utiliza su mayoría legislativa para impulsar reformas en materia electoral y judicial que se apoderan de las instituciones, evade deliberadamente la discusión sobre la creciente infiltración del crimen organizado en la política mexicana. En lugar de enfrentar la amenaza que compromete la libertad del voto y la legitimidad de los gobiernos, concentra sus esfuerzos en ampliar los márgenes de control del poder político.
La reforma judicial confirma las deficiencias de un modelo que fue presentado como una “transformación” histórica y que hoy requiere nuevas modificaciones. La baja participación ciudadana, los elevados niveles de votos nulos y la complejidad del proceso demostraron que la propuesta carecía de certeza y consenso. Lejos de fortalecer la independencia judicial, persisten dudas sobre el riesgo de una mayor intervención política en la impartición de justicia.
Aún más preocupante es la negativa del oficialismo a establecer sanciones contundentes contra la intervención del crimen organizado en elecciones, partidos y gobiernos. Mientras organizaciones criminales aumentan su capacidad de influencia en distintas regiones del país, morena rechaza medidas que permitan anular elecciones contaminadas por intereses ilícitos o castigar con firmeza a quienes faciliten la captura de instituciones públicas.
Las reformas impulsadas reflejan una visión que privilegia la concentración de poder sobre el fortalecimiento de los contrapesos democráticos. México necesita instituciones independientes, elecciones libres y una estrategia frontal contra la infiltración criminal. Sin embargo, las prioridades del oficialismo parecen orientarse en una dirección distinta.
En el PAN sostenemos la necesidad de blindar las elecciones frente al crimen organizado mediante la nulidad de elecciones cuando exista intervención del crimen organizado, la pérdida de registro a partidos si postulan o mantienen vínculos con narcopolíticos y la posibilidad de desaparición de poderes en Sinaloa. La narcopolítica no puede normalizarse. Al tiempo…
DETALLES. #YoConMaru #PANConMaru
En el PAN cerramos filas con nuestra gobernadora Maru Campos. Reconocemos su carácter, liderazgo y compromiso. Frente a los ataques y la descalificación, respondemos con unidad, firmeza y convicción. Hoy más que nunca, Acción Nacional respalda a quien trabaja por Chihuahua y enfrenta los retos con valentía.
Mariana Gómez del Campo, Secretaria de Asuntos Internacionales del CEN del PAN y Presidenta de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA).
