Opinión

¡De Iztapalapa para el mundo!

"Los Ángeles Azules". / Foto: Instagram.
"Los Ángeles Azules". "Los Ángeles Azules". / Foto: Instagram.

El 16 de marzo de 2013 todo era expectativa en el Vive Latino. El Foro Sol estaba a punto de convertirse en un experimento que cambiaría la música para siempre. En el escenario principal se iba a presentar un grupo de cumbia de Iztapalapa que estaba teniendo un resurgimiento en la radio y en los bailes del país: Los Ángeles Azules.

Que tuvieran una presentación en el Vive Latino, no era poca cosa. Tradicionalmente este festival no estaba abierto a expresiones que no fuera puramente rockeras (¡vaya! hasta Calle 13 sufrió cierta rechifla la primera vez que se presentaron). Sin embargo 40 mil personas estaban congregadas en el escenario secundario, para ver de qué se trataba ese concierto.

Los Ángeles Azules salieron a las 8:45, enfundados en trajes negros. Cuando sonaron las primeras notas de cumbia, el ánimo de la gente cambió: al escenario subió Ximena Sariñana a cantar “Mis Sentimientos”, seguida de Jay de la Cueva y Centavrus. Por aquí y por allá se veía gente bailando. El artífice de todo eso fue Camilo Lara, que convenció a los organizadores del festival que la cumbia era el nuevo punk, un ritmo transgresor, salido del barrio. Él mismo subió con el Instituto Mexicano del Sonido a echarse un palomazo con los de Iztapalapa.

Nadie dudaría en este momento que Los Ángeles Azules forman parte ya del ADN musical de la capital. Su ritmo es reconocible en cualquier esfera social. Sin embargo, eso no siempre fue así: tras años de carrera en bailes sonideros, la cumbia fue vista siempre como un ritmo menor y populachero. No lograba saltar a las clases altas que preferían el pop o ritmos bailables importados de Europa o de Estados Unidos.


Todo cambió con un disco: “Cómo te voy a olvidar ¡Edición de Super Lujo!” en el que hicieron duetos que hasta el día de hoy siguen sonando. Un choque cultural con las voces más reconocidas del rock, el pop y el indie, con un arreglo sinfónico que no se había escuchado: “El Listón de tu pelo” con Denise Gutiérrez de Hello Seahorse! que con su voz dio un aire elegante y casi de ópera a su versión. “Entrega de amor” con Saúl Hernández, uno de los mayores representantes del rock en español. El mismo Jay de la Cueva, que hizo una versión de “17 años” que casi supera a la original. Y por supuesto “Mis Sentimientos” con Ximena Sariñana, una canción que trascendió a su tiempo.

A ese disco siguió un hit que nadie se esperaba: el álbum “Esto sí es cumbia” en el que, en vez de versionar sus propias canciones, adaptaron rolas de los artistas invitados. Eso dio como resultado canciones como “Nunca es suficiente” con Natalia Lafourcade, que estoy seguro que cada mexicano la ha bailado en alguna fiesta. Además “Perdón, perdón”, de Ha*Ash, “Dr. Psiquiatra” de Gloria Trevi o “Detrás de mi Ventana” de Yuri. El resto es historia: luego vino la internacionalización con éxitos como “Amor a Primera Vista” con Belinda, Lalo Ebratt y Horacio Palencia. “Otra Noche” con Nicki Nicole, “El Amor de Mi Vida” con María Becerra o “Cumbia del Corazón” con Carlos Vives.

Los Ángeles Azules han hecho duetos inolvidables. En estas semanas también serán los encargados de ponerle ritmo a la fiesta del futbol: nada mal para un grupo que salió ¡de Iztapalapa para el mundo!

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