Para Vanesa Restrepo, liderar una iniciativa sobre trastornos alimentarios no fue una decisión casual, sino un acto profundamente íntimo. “Me motivó el deseo profundo de ponerle voz a lo que muchas veces se vive en silencio. Yo también he enfrentado inseguridades, y creo que hablar de salud mental y violencia emocional puede salvar vidas”, compartió en entrevista con Publimetro.
Junto con la Fundación Ellen West, Vanesa formó parte de un programa que incluyó ponencias, talleres, activaciones artísticas y webinarios, enfocados en sensibilizar a niñas, niños, adolescentes, familias y docentes sobre los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). Esto con la finalidad de construir una narrativa realista, compasiva y diversa sobre el cuerpo humano, alejada de los estándares tóxicos promovidos en redes sociales.
El poder de hablar con honestidad
Sobre cómo se puede cambiar el discurso corporal entre jóvenes, Vanesa fue clara: “Escuchando sin juicio, validando emociones y mostrando cuerpos reales. Hay que hablar con honestidad, abrazar la diversidad y romper con los estereotipos que tanto dañan. Todo empieza por cambiar el discurso que tenemos con nosotros mismos”.
En este proyecto, su faceta de actriz se entrelaza con su rol como activista. “Siendo honesta conmigo misma. Como actriz, como mujer y como activista, entendí que todo lo que soy puede servir para generar conciencia. Este proyecto me ha permitido unir mi arte con mi propósito”.
El arte no sólo entretiene, también cura y conecta
Más allá de las ideas, también habla de herramientas concretas. A jóvenes que comienzan a reflexionar sobre su autoestima, les aconseja: “Cuestionen lo que ven en redes, hablen con alguien de confianza, escriban lo que sienten y no se aíslen. La autocompasión no es debilidad, es valentía. Y pedir ayuda también lo es”.
Para Restrepo, el arte no sólo entretiene, también cura y conecta. “El arte sana porque permite expresar lo que a veces no se puede decir con palabras. A través del arte conectamos desde la emoción, y en esta campaña lo usamos para abrir diálogos donde antes solo había silencio”.
Es así que con la campaña “Story Time: De cómo acepto mi cuerpo”, Vanesa Restrepo no sólo cuenta una historia, ayudó a muchas otras a escribirse de nuevo.