Después de vivir un maratónico Guadalupe-Reyes, ya no quedan muchas energías -ni dinero- para salir fuera de casa a divertirse, por lo que es mejor opción quedarse en ella para ver una buena peli o la serie que se dejó inconclusa y qué mejor si lo haces en un televisor inteligente que te haga sentir como si estuvieras en el cine.
Pues bien, esto es exactamente lo que propone Sony con la combinación de la BRAVIA XR50 de 65 pulgadas y el sistema de sonido BRAVIA Theater 6 para casa, un dúo pensado para transformar la sala en un cine personal y sumergirse por completo en la trama de lo que estés viendo, mismo que tuvo FayerWayer a prueba para contarte de sus características principales.

Tecnología pensada en el hogar
La pantalla se mimetiza con la decoración y el sonido permanece discreto, casi invisible, hasta que entra en acción.
Es tecnología que entiende el hogar contemporáneo: elegante, funcional y pensada para disfrutarse sin cables a la vista ni equipos invasivos. Un cine en casa que no se siente como un cuarto técnico, sino como una extensión natural del estilo de vida.
Se trata de un televisor Mini LED de 65 pulgadas con un panel VA de alto contraste. Ofrece resolución Ultra HD, amplia gama cromática, atenuación por zonas, HDR, HLG, Dolby Vision y compatibilidad con VRR de 120 Hz para juegos.
Los precisos modos de color eliminan la necesidad de calibración. Además, ofrece un audio integrado de calidad y una fácil integración con barras de sonido mediante HDMI eARC. Google TV lleva miles de proveedores de contenido a tu sala de estar a través de Wi-Fi.

Instalación inmediata
Tras insertar las patas del soporte en la parte inferior del 65XR50, la instalamos sobre una mesa junto con la barra de sonido BRAVIA Theater Bar 6, que conectamos al puerto eARC.
Al seleccionar audio externo en el menú del televisor, el sonido se enviaba a la barra, que ya habíamos configurado con el teléfono mediante la aplicación BRAVIA Connect de Sony.
El sistema de menús del 65XR50 combina elementos de Sony y Google TV, pero me resultó muy familiar y fácil de navegar. El primer paso es conectarme al wifi, lo cual hice en segundos.
Al iniciar sesión en mi cuenta de Google, tuve acceso instantáneo a la lista habitual de proveedores de streaming.
Una vez configurado, nos percatamos que, desde que se enciende, impone presencia. Son 65 pulgadas que prácticamente desaparecen en el espacio gracias a un diseño limpio, con marcos casi invisibles, donde lo único que importa es la imagen.

Las escenas cobran una profundidad que atrapa: negros intensos, contrastes bien definidos y colores que se sienten reales, no exagerados. }
Ya sea una serie filmada en paisajes naturales o una superproducción cargada de acción, la sensación es la misma: todo se ve más cercano, más envolvente, más cinematográfico.
Lo interesante es que no hace falta ser experto para notar la diferencia. Esta pantalla hace el trabajo por ti.
Ajusta brillo, contraste y movimiento de forma inteligente para que cada contenido se vea como fue pensado.
Potenciando el sonido
Pero más allá de la calidad de imagen, un buen sonido es el complemento que eleva cualquier contenido que se vea y en este televisor destaca, tanto, que en las pasadas fiestas de diciembre, usamos este televisor para amenizar las fiestas.

Sin ningún aditamento adicional, el sonido integrado en el televisor suena lo suficientemente bien para escuchar los playlists con los temas de moda en un volumen 12 por ejemplo, que ya subiéndolo al máximo si llega a ser bastante fuerte y sin presentar distorsiones, pero para no molestar a los vecinos, tuvimos que bajarle al ruido.
Ya en las pruebas con Blu-Ray y streaming el verdadero salto ocurre cuando entra en escena el sistema de sonido BRAVIA Theater 6.
Las voces se escuchan claras, incluso en escenas cargadas de música o efectos, gracias al balance que hace la Inteligencia Artificial para destacar las voces en la mezcla.
Los graves acompañan sin saturar y el sonido se expande por la habitación creando una sensación envolvente que no depende de subir el volumen, sino de cómo se distribuye el audio.

Además, el ecosistema inteligente suma puntos. Con Google TV, el acceso a plataformas de streaming es inmediato y fluido. Netflix, Prime Video, Disney+, YouTube y más conviven en una interfaz clara, fácil de navegar y pensada para descubrir contenido sin perder tiempo.
Incluso hay ajustes especiales que optimizan la imagen según la plataforma, haciendo que cada producción luzca mejor sin que tengas que intervenir.
Funciona igual de bien para ver una película con luces apagadas que para disfrutar un documental, un concierto o una serie durante el fin de semana. Todo se siente equilibrado, bien pensado y con ese sello de Sony que prioriza la calidad visual y sonora.
Su verdadera fortaleza está en cómo se vive: una experiencia inmersiva, cómoda y envolvente que redefine lo que significa ver contenido en casa. Para quienes buscan llevar el cine al living sin complicarse, esta dupla lo consigue con elegancia y contundencia.
