En su tercera edición, este showroom–bazar vuelve a tomar forma como uno de los espacios donde la escena creativa mexicana se reúne sin prisas y sin etiquetas para celebrar el talento nacional desde el diseño, la moda, el arte, la música y la gastronomía.

La cita será el 31 de enero y 1 de febrero, de 12:00 a 21:00 horas, en Bahía Magdalena 88, colonia Anzures, un punto que durante dos días se transforma en lugar de descubrimiento, conversación y encuentro. Más que un bazar, Room 333 funciona como una experiencia curada donde las marcas dialogan con el público desde la identidad y la autenticidad.

Con cada edición, el evento se consolida como un referente para una audiencia joven-adulta interesada en el lifestyle contemporáneo, el diseño independiente y propuestas únicas.
Aquí no se trata solo de comprar, sino de conocer los procesos, las ideas y las personas detrás de cada proyecto, generando una relación más cercana entre creadores y visitantes.

Para esta ocasión, la temática Coffee Party marca el ritmo. El concepto propone una nueva forma de socializar: encuentros diurnos donde el café sustituye al alcohol y se convierte en ritual, pretexto y punto de conexión. Música, diseño y gastronomía se mezclan en un ambiente relajado, creativo y consciente, pensado para disfrutarse.
La curaduría reúne a más de 60 marcas y emprendedores mexicanos, seleccionados para construir una experiencia visual y sensorial coherente, donde cada propuesta aporta una mirada distinta. El resultado es un espacio vivo, en constante movimiento, que invita a recorrer, detenerse y descubrir.
Entre las marcas participantes se encuentran: Mina Grosa, Cg Candles, Xlvr taller de joyería, A la Burger, Latennerie, Gira, Mind Flyers, Caballero Azul, Happi Dunki, Xiluum, Pandicukis, Red Machine Studio, Av Fine Art, Victor Ariosa, Herbolaria Ancestral, La Flaca y Foro Mundial de la Bicicleta.
Room 333 no solo reúne marcas: construye comunidad. Una plataforma que impulsa proyectos independientes y confirma que la creatividad mexicana también se celebra a plena luz del día, con café en mano y conversaciones que se quedan.
