En el corazón del Valle de Ojos Negros, a 750 metros sobre el nivel del mar, nace una de las propuestas vinícolas más recientes y con mayor ambición en México de los últimos años: Vinos Maxia, escritos con X de México.
Maxia, que se pronuncia como “magia”, es una marca de vinos mexicanos fundada en 2019 por Ada Stiker, con la misión de celebrar la calidad y el talento de la producción nacional.
Cada botella encierra un toque mágico para vigorizar el espíritu de sus consumidores. Y es que sus viñedos se nutren de agua con oro y cuarzos, creando una conexión única entre la tierra, la naturaleza y el arte del vino.

Viñedos ricos en espíritu
Así, a tan solo 38 kilómetros del puerto de Ensenada, Baja California —una de las mejores regiones vitivinícolas del país—, este valle remoto es un escenario donde el silencio se mezcla con el viento y el sol pinta cada amanecer sobre una tierra mineral rica en cuarzo y oro.
Estos elementos son vestigios de una antigua mina que hoy dan vida a un terruño vibrante, es decir, el entorno ideal en el mundo enológico. Se dice que el cuarzo es una piedra que guarda energía, que vibra con la luz del sol y el pulso de la tierra.
En Maxia, esa energía se transforma, viaja desde las raíces hasta cada racimo y de ahí a cada copa, inspirando en el vino la fuerza del oro dormido bajo la tierra y la intención de quienes cultivan con respeto y pasión.

Etiquetas
Dentro de su portafolio podrás encontrar: vino rosado, Pinot Noir, blanco y ensamble, cada uno de ellos con notas características, un cuerpo único y mucho espíritu.
“Nuestros vinos son el reflejo del entorno que los vio nacer. Cada racimo cuenta una historia: la del suelo, el sol y las manos que lo cultivan con dedicación”.
— Ada Stiker, CEO de Vinos Maxia.
El secreto detrás de esta propuesta radica en su entorno único. El resultado son vinos con carácter, equilibrio y alma, donde la precisión enológica se encuentra con el misterio de la naturaleza.
Maridaje único
Estas etiquetas son parte de un ritual de conexión. Una invitación a sentir la energía de la tierra en el paladar. Para potenciar esta característica aquí te compartimos algunas de las recomendaciones para maridar:
- Pinot Noir: Este tinto elegante encuentra su mejor expresión junto a carnes de sabor medio como el pato a la naranja, el cordero asado con hierbas finas o el pollo rostizado con champiñones y tomillo.

Para una tabla de quesos, opta por brie, camembert o quesos de cabra maduros. El Pinot Noir de Maxia también acompaña maravillosamente un risotto de hongos porcini o berenjenas a la parmesana
- Blanco: El blanco de Maxia es la pareja ideal para los tesoros del mar. Desde un ceviche de pescado blanco hasta ostiones frescos con mignonette, pasando por camarones al ajillo o el icónico pescado a la talla estilo Ensenada.
Su frescura también complementa perfectamente aves en preparaciones ligeras, como pechuga rellena de espinacas y queso de cabra, o pollo en salsa de crema con alcaparras.
- Rosado: El rosado es quizá el más versátil del portafolio. Perfecto para iniciar una comida con bruschettas de tomate y albahaca, una tabla de quesos suaves con jamón serrano o un refrescante tartar de atún con aguacate.
Como plato principal, combina excepcionalmente con tacos de pescado estilo Baja, paella de mariscos, pizza margarita o pasta con salsa rosa y camarones.
