El Palacio de Bellas Artes se prepara para recibir, una vez más, al mariachi. No es un regreso menor: han pasado 67 años desde que este género sonó por primera vez en su escenario, aquel 11 de octubre de 1959.
Hoy, en pleno 2026, la música que ha acompañado celebraciones, despedidas y momentos clave de la historia mexicana vuelve al recinto con una intención clara: celebrar su fuerza simbólica y su lugar en la identidad cultural del país.

Con motivo del Día Internacional del Mariachi, el Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández presentará Al mariachi de mi tierra, un espectáculo que reúne música en vivo, coreografía y memoria colectiva.
La cita es el miércoles 28 de enero a las 20:30 horas, en la Sala Principal de Bellas Artes, un escenario que subraya la dimensión artística y patrimonial de este género musical.
El mariachi que hoy reconocemos —con trompetas, cuerdas y arreglos complejos— no siempre fue así. A principios del siglo XX, estaba compuesto únicamente por armonías y cuerdas; fue hacia 1930 cuando los alientos se incorporaron y transformaron su sonoridad para siempre.

En 2011, este legado fue reconocido a nivel mundial al ser declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, una distinción que garantiza su preservación y vigencia.
El espectáculo contará con la participación de alrededor de 50 músicos en escena, integrados por el Mariachi Monumental del Ballet Folklórico de México y un invitado especial: el Mariachi de la Guardia Nacional. A lo largo del programa, cada agrupación tendrá momentos propios, popurrís y apariciones conjuntas que culminarán en un gran ensamble sonoro que acompañará cuadros coreográficos como Fiesta en Jalisco, además de algunas sorpresas preparadas especialmente para esta función.

Al finalizar la presentación, la celebración se extenderá más allá del teatro: los mariachis saldrán a la explanada de Bellas Artes para compartir su música con el público que no logró entrar, reafirmando el carácter abierto y popular de este género que pertenece a todos.
La directora artística del Ballet Folklórico de México, Viviana Basanta Hernández, explicó que el montaje propone un recorrido por distintas épocas del mariachi y por la historia de la china poblana, figura clave en la construcción del imaginario nacional. A través del zapateado, los colores y los ritmos, la coreografía transita entre tradiciones, tensiones históricas y símbolos que siguen vivos en el escenario contemporáneo.

Este espectáculo marca también el inicio de un año especial para el Ballet Folklórico de México, que en 2027 celebrará su 75 aniversario. Entre las actividades conmemorativas se contemplan la emisión de un billete de la Lotería Nacional, un timbre postal, una exposición fotográfica en las rejas de Chapultepec y la realización de 75 funciones gratuitas, además de una intensa gira internacional.
Más que una función conmemorativa, Al mariachi de mi tierra es una invitación a reencontrarse con una música que sigue evolucionando, que dialoga con la danza, con la historia y con el presente, y que continúa llenando de color, fuerza y emoción los grandes escenarios de México.
