El inicio del Año Nuevo Lunar siempre invita a mirar hacia adelante. Es un momento cargado de simbolismo, donde los nuevos comienzos, la determinación y la energía se celebran a través de rituales que conectan pasado y presente.
En 2026, el Año del Caballo se presenta como una metáfora de libertad, fuerza interior y movimiento constante, valores que dialogan naturalmente con el mundo del lujo, el diseño y la cultura contemporánea.

Bajo esa premisa, Tequila Don Julio 1942 conmemora la llegada del nuevo ciclo lunar con una edición limitada que encuentra su punto de equilibrio entre herencia mexicana y simbología oriental.
El diseño de la botella fusiona el patrón tradicional del ikat rebozo con la figura del caballo del zodiaco chino, creando un objeto que trasciende lo decorativo y se convierte en una pieza de colección que celebra el legado y la evolución.

La propuesta encuentra un eco especial en la historia de la marca, fundada en 1942, también Año del Caballo, lo que refuerza la narrativa de audacia y visión que ha acompañado su trayectoria.
Esta energía se ve reflejada en la participación de figuras como el actor Ross Butler y el diseñador Max Siegelman, fundador de Siegelman Stable, quienes encarnan ese espíritu libre y determinado que define a este signo del calendario lunar.

El diálogo entre culturas se extiende al terreno de la moda con una colección cápsula unisex de edición limitada creada en colaboración con Siegelman Stable. Pensada como una extensión del concepto, esta propuesta conecta diseño contemporáneo y propósito, destinando parte de sus ganancias a The Asian American Foundation (TAAF), organización enfocada en fortalecer a las comunidades asiático-americanas y de las islas del Pacífico.
La experiencia se completa desde la barra, con una serie de cocteles de autor creados por bartenders internacionales que reinterpretan el tequila a partir de las tradiciones del Año Nuevo Lunar.
Desde Hong Kong hasta Singapur, pasando por China, Tailandia y Filipinas, cada creación celebra la prosperidad, la conexión y los nuevos comienzos a través de rituales contemporáneos que invitan a brindar con intención.

Entre ellos destaca el Golden Horse, un coctel que simboliza la buena fortuna y la fortaleza propias del Año del Caballo, elaborado con Tequila Don Julio 1942 Año del Caballo, kumquat fresco, castaña de agua y delicados toques cítricos balanceados. Una bebida pensada no solo para celebrarse, sino para compartirse, fiel al espíritu de unión que marca esta festividad.
El tequila conserva el perfil ultra premium que lo distingue: 100% agave Blue Weber, añejado por al menos dos años en barricas de roble blanco americano, con una suavidad excepcional que acompaña la experiencia sensorial de principio a fin.
Disponible por tiempo limitado en Estados Unidos, esta edición especial no llegará al mercado mexicano. Aun así, su lanzamiento reafirma una idea clave: el lujo contemporáneo no solo se bebe, también cuenta historias.
Historias de herencia, de cruces culturales y de quienes avanzan hacia el futuro con determinación, guiados por la energía de un nuevo ciclo.
