San Valentín no solo es un día de dar regalos por darlos. Se trata de encontrar gestos genuinos que demuestren cuánto importa el otro, de elegir detalles que hablen por sí mismos y que, además, consientan los sentidos.
En ese equilibrio perfecto entre afecto y placer, el chocolate se ha consolidado como el protagonista indiscutible de esta celebración.
Regalar chocolate es mucho más que entregar una golosina. Es ofrecer una experiencia sensorial que activa el bienestar desde el primer bocado, que despierta sonrisas y crea momentos compartidos.

¿Qué chocolates regalar?
Este año, la propuesta invita a celebrar las conexiones que nos hacen mejores personas. Con el concepto “Para un Cookies, un Creme”, Hersheys, presenta una campaña que reflexiona sobre las grandes combinaciones de la vida: el romance, la amistad, la familia y el trabajo en equipo.
Todo desde una premisa simple pero poderosa: hay personas que nos complementan y hacen que la vida sea mejor cuando se comparte.
La pregunta es directa: ¿Eres Cookies o eres Creme? Dos personalidades, ambas deliciosas. Cookies representa a quienes son intensos, divertidos y espontáneos; Creme, a quienes equilibran con calma y dulzura cualquier situación. Juntos, el match perfecto.

Para llevarlo más allá de lo digital, la compañía lanza el Cookies ‘N’ Creme POP-UP CART, una experiencia itinerante en centros comerciales donde los visitantes podrán personalizar una barra con un mensaje especial dedicado a esa persona que los complementa.
La experiencia incluye dinámicas que celebran las conexiones genuinas y la complicidad entre duplas.
Regalo con beneficios
Pero más allá de la campaña, existe una razón científica por la cual el chocolate se ha mantenido como el regalo por excelencia en fechas especiales.
El chocolate estimula la producción de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, sustancias relacionadas con el placer, el bienestar emocional y la reducción del estrés.

Los antioxidantes presentes en el cacao ayudan a combatir los radicales libres responsables del envejecimiento celular, mientras que sus flavonoides pueden mejorar la salud cardiovascular al reducir la presión arterial y mejorar el funcionamiento de los vasos sanguíneos.
Diversos estudios señalan que los componentes del cacao mejoran el estado de ánimo, estimulan la circulación sanguínea en el cerebro, fortalecen la memoria y previenen procesos degenerativos.
Este San Valentín, regalar chocolate es celebrar el bienestar compartido. Es elegir un detalle que no solo consiente el paladar, sino que también nutre el cuerpo y fortalece las conexiones que verdaderamente importan.
