En tiempos donde el romance dejó de ser una fecha en el calendario para convertirse en una actitud cotidiana, el diseño también se suma a la conversación. Este San Valentín, Kipling´s propone una colección que entiende el amor desde un lugar más honesto: sin etiquetas, sin fórmulas rígidas y con la libertad de celebrarlo empezando por uno mismo.

La colección Valentine’s de la firma no busca el gesto efímero, sino el acompañamiento diario. Es una declaración sutil que se lleva al hombro, en la muñeca o cruzada sobre el cuerpo, pensada para transitar del trabajo a una cena improvisada, de la rutina al plan espontáneo, sin perder ligereza ni funcionalidad.
La propuesta se construye a partir de tres siluetas icónicas de la casa: RIRI, CREATIVITY L y ART M, reinterpretadas con un estampado de corazones que evita el cliché del 14 de febrero y apuesta por una estética más contemporánea. El resultado es una colección que habla de afectos reales, de vínculos que se construyen día a día y de pequeños recordatorios personales que caben en un bolso.

El juego cromático gira en torno a dos versiones protagonistas: Many Heart Red, vibrante y expresivo, y Many Heart Black, sofisticado y atemporal. Ambos mantienen el ADN de la marca: materiales ligeros, compartimentos inteligentes y esa practicidad que responde a una generación que no quiere sacrificar estilo por funcionalidad.
No es casualidad que, a nivel global, los regalos vinculados al bienestar personal y al uso cotidiano hayan ganado terreno frente a los obsequios meramente simbólicos. Bajo esa lógica, la colección Valentine’s apuesta por piezas que trascienden la fecha y se integran a la vida real.
Disponible ya en tiendas físicas, puntos de venta seleccionados y en el sitio oficial de la marca, la colección se presenta como una alternativa para quienes entienden que el amor —propio, amistoso o romántico— también puede ser una decisión de diseño.
