En los últimos años, los audífonos dejaron de ser solo un accesorio para escuchar música, hoy son asistentes personales, traductores, compañeros de entrenamiento y aliados en el trabajo.
Se adaptan a nuestro ritmo, a nuestra agenda y hasta a nuestros viajes.
Y después de más de un mes probando los realme Buds Clip en todo tipo de escenarios —del gym a la oficina y hasta en una de las ferias más importante de tecnología (el CES) en Las Vegas— podemos decir que este modelo open-ear realmente entiende ese estilo de vida en movimiento.

Muy adaptables
Lo primero que llama la atención es su diseño tipo clip de oído abierto.
No se introducen en el canal auditivo, sino que se enganchan suavemente en la parte exterior de la oreja, como si fueran un pequeño accesorio futurista.
Cada auricular pesa apenas 5.3 gramos, y esa ligereza sí se siente. Los hemos usado durante jornadas completas de trabajo, sesiones largas en el gimnasio e incluso caminatas interminables entre stands tecnológicos sin molestias ni presión incómoda.
El puente de aleación de titanio con memoria, lo que la marca llama diseño Titanium-Fit, mantiene el ajuste firme, pero flexible. No se mueven al correr en la caminadora ni al hacer ejercicios funcionales y eso se agradece.

En el gimnasio fue donde más disfrutamos el formato open-ear.
Al permitir escuchar el entorno, nos sentimos más seguros y conscientes de lo que pasaba alrededor, algo clave cuando compartes espacio o entrenas al aire libre.
Además, cuentan con resistencia IP55 contra polvo y sudor, así que no hubo preocupación cuando el entrenamiento se puso intenso.
El acabado mate, tanto en los audífonos como en el estuche, también suma puntos, ya que resiste bien huellas y sudor, y mantiene un look limpio y elegante incluso después de varios días de uso continuo.
En cuanto al sonido, sorprenden para tratarse de audífonos abiertos.
Integran drivers de 11 mm con configuración de imán dual y tecnología Sound-Leap direccional, que enfoca el audio hacia el oído para minimizar la fuga de sonido.

Los graves son más profundos de lo que esperarías en este formato, gracias al trabajo de optimización de bajos, y las voces se escuchan claras y bien definidas.
En playlists de entrenamiento con beats intensos responden con energía, mientras que en podcasts o videollamadas el audio es nítido y natural.
No ofrecen el aislamiento total de unos in-ear con cancelación activa, claro, pero esa es justamente la apuesta, equilibrio entre inmersión y conciencia del entorno.
Como traductores
Donde realmente nos sorprendieron fue en su uso profesional.
Durante nuestra cobertura en la feria tecnológica de Las Vegas, donde se presentan las innovaciones más importantes del año, aprovechamos la función de traductor con IA en conferencias y charlas con voceros internacionales.
La traducción en tiempo real, compatible con más de 30 idiomas, resultó especialmente útil en presentaciones técnicas y entrevistas rápidas en inglés.
¿Es perfecta? No siempre; puede haber ligeros retrasos o interpretaciones que dependen del contexto. Pero como herramienta de apoyo, marca una gran diferencia.

También la probamos en situaciones más cotidianas como entender a un turista que preguntaba direcciones o seguir un video en otro idioma sin depender totalmente del subtitulado.
En llamadas, la cancelación de ruido con IA (AI ENC) hace un buen trabajo.
Los dos micrófonos reducen el viento y el ruido de fondo, algo que comprobamos contestando llamadas en la calle, en cafeterías concurridas e incluso dentro del metro.
La voz se transmite clara y estable, lo que los convierte en una opción sólida para quienes trabajan en movimiento.
La autonomía también cumple
Hasta siete horas continuas con una sola carga y hasta 36 horas en total con el estuche.
En la práctica, eso se tradujo en varios días sin necesidad de recargar, usándolos a volumen moderado.
Y cuando tocó conectarlos, el puerto USB-C facilitó todo con el mismo cable que usamos para otros dispositivos.
Otro punto a favor es la conectividad Bluetooth 5.4 con conexión multipunto.
Pudimos tenerlos enlazados al smartphone y a la laptop al mismo tiempo, cambiando de una playlist en el teléfono a una videollamada en la computadora sin tener que desconectar manualmente.

Los controles táctiles —personalizables desde la app— también simplifican la experiencia: un triple toque para cambiar canción, doble toque para pausar o responder llamadas, sin sacar el teléfono del bolsillo.
Después de más de un mes de uso real, en escenarios tan distintos como el gimnasio, la oficina, el transporte público y una feria internacional de tecnología, los Buds Clip se sienten como un gadget versátil y bien pensado para quienes no quieren aislarse del mundo, pero tampoco renunciar a un buen sonido y funciones inteligentes. No son para quien busca cancelación total del ruido, sino para quien vive conectado, activo y curioso. Y en ese terreno, cumplen —y sorprenden— bastante bien.



