Si eres de los que encuentra inspiración en cada amanecer o hasta en el cereal o tienes el sueño de hacer una canción, hoy más que nunca tienes la oportunidad al alcance de la mano, gracias a Lyria 3, la nueva IA de Google con la que puedes crear música.
Esta nueva inteligencia artificial marca un antes y un después en la forma en que entendemos la creación musical.
La expresión “la música de antes sí era buena” o “en mis tiempos había buena música” serán, hoy más que nunca, cosa del pasado, porque le podrás dar tu toque como mejor prefieras.
Sobre todo si viviste en la época en que se grababan canciones en casetes, o esperabas que sonara tu balada favorita en la radio o armabas playlists con CDs rayados.
Otra opción es que crees tus propias canciones de K-pop, aprovechando las múltiples opciones de idiomas que ofrece.
Básicamente implica —para los nostálgicos— que la música del pasado nos enseñó a sentir, mientras que la inteligencia artificial nos permite ahora crear esas emociones al instante.
De ahora en adelante bastará con escribir un recuerdo —o subir una foto— para convertirlo en una canción original en cuestión de segundos.
Esto será posible gracias a Lyria 3, la nueva herramienta fue desarrollada por Google DeepMind y se integra en la aplicación de Gemini.
Con ella, los usuarios pueden generar música completa —incluyendo letra, voz e incluso video— a partir de un simple prompt de texto o de una imagen.
Pero, ¿cómo funciona realmente Lyria 3?, ¿cuáles son sus términos legales?, ¿tiene costo? Aquí te lo explicamos con enfoque práctico y optimizado para entender esta nueva era musical.
¿Cómo funciona Lyria 3?
A partir de un texto
El usuario escribe una instrucción detallada, por ejemplo: “Crea una canción nostálgica estilo balada de los 90 sobre mi mamá y la comida que nos hacía de niños”.
En segundos, el sistema genera una letra coherente, compone la melodía, añade voz sintética con estilo definido y ajusta tempo, género y atmósfera.
A diferencia de versiones anteriores, Lyria 3 no requiere conocimientos técnicos ni estructura musical previa, en este caso la IA interpreta intención, emoción y estilo.
De foto o video
Este se puede considerar como el salto más llamativo, el usuario puede subir una foto familiar, un video corto, una imagen de su mascota, un paisaje, o lo que prefiera.
La IA “lee” el contenido visual, identifica ambiente, colores, contexto y emociones implícitas, y traduce esa información en género musical, letra contextualizada y ritmo acorde a la escena.
Esto representa una evolución multimodal porque ya no solo ejecuta texto, sino que interpreta imágenes para crear banda sonora original.
¿Qué hace diferente a Lyria 3?
Según la información oficial de Google, esta versión supera a modelos previos al:
- Generar voces completas y letras automáticamente.
- Ofrecer mayor precisión en estilo vocal y tempo.
- Reducir el sonido “robótico”.
- Permitir integración visual directa.
- Convertirse en un “colaborador creativo” más intuitivo.
En lugar de ser una herramienta experimental centrada en fidelidad instrumental, ahora funciona como productor musical virtual.
¿Cómo usar Lyria 3?
Actualmente está disponible, para mayores de 18 años, en:
- Aplicación Gemini en versión escritorio.
- Próximamente en móvil.
Idiomas compatibles:
- Español
- Inglés
- Alemán
- Francés
- Hindi
- Japonés
- Coreano
- Portugués
¿Cuánto cuesta Lyria 3 y cuáles son sus límites?
Lyria 3 está integrada dentro de los planes de suscripción de Gemini, de modo que en Google AI Plus cuesta 19.99 dólares al mes, en Google AI Pro el precio varía según región (generalmente entre 19.99 dólares y 29.99 dólares mensuales), o el Google AI Ultra, que es un plan premium con límites más altos, costo superior dependiendo del mercado.
Como en todo, los usuarios gratuitos pueden tener acceso limitado, mientras que los suscriptores obtienen mayor cantidad de generaciones y funciones avanzadas.
Uno de los puntos clave en la creación musical con IA es la propiedad intelectual, según los términos generales de uso de Google, el usuario conserva derechos sobre el contenido original que genera.
En este caso la empresa puede usar datos de interacción para mejorar el sistema (según configuración de privacidad) y es importante mencionar que el contenido generado no debe infringir derechos de autor ni usarse para suplantar artistas reales, especialmente si se planea monetizar las canciones generadas.
