Durante años, la bocina portátil fue un complemento; hoy, es el corazón de cualquier reunión. La forma en la que vivimos la música cambió: ya no basta con que se escuche, tiene que sentirse.

En parques, terrazas, playas o salas convertidas en pista de baile improvisada, el sonido se ha vuelto protagonista. Y ahí es donde entra Boost Power Max, de stf, una bocina inalámbrica diseñada para quienes entienden que la energía de un momento depende, en buena medida, de la fuerza con la que vibra el ambiente.
Con 110 W RMS de potencia real, el impacto es inmediato: graves profundos que retumban con carácter, agudos nítidos y un balance que no se diluye aunque el volumen suba. Su configuración con subwoofer de 5.25 pulgadas, bocinas full range y tweeters construye una experiencia envolvente que no se queda en la superficie.

El Ultra Bass no es un adorno técnico, es un golpe directo al ritmo. Y si la ocasión lo exige, el modo True Wireless permite enlazar hasta 99 bocinas para expandir el sonido sin límites, llevando la fiesta a otra escala.
La autonomía acompaña la intensidad: hasta seis horas continuas de reproducción para eventos largos o escapadas al aire libre. La conectividad Bluetooth 5.3 garantiza estabilidad, mientras que su función Power Bank suma practicidad al permitir cargar el celular en medio de la reunión.

La certificación IPX6 le da resistencia al agua, pensada para albercas, lluvia inesperada o aventuras sin cuidado excesivo. Las luces LED RGB sincronizadas con la música añaden una dimensión visual que transforma cualquier espacio, y sus múltiples entradas —USB, auxiliar 3.5 mm y manos libres— completan una propuesta versátil.
Boost Power Max no solo amplifica canciones; amplifica momentos. Convierte encuentros casuales en experiencias memorables y hace que cada playlist tenga presencia. Porque cuando el sonido tiene potencia real, la diferencia no se escucha: se vive.
