Enciendan los fogones y preparen los cubiertos, la Guía Michelin anuncia la apertura de una nueva ruta del antojo en México, este año Jalisco, Puebla y Yucatán se suman oficialmente a su selección nacional, poniendo los reflectores en las cocinas de estos estados.
En conferencia de prensa, este miércoles se anunció el inicio del proceso de reconocimiento culinario a su oferta gastronómica, lo que también los convierte en destinos más deseados para viajeros que ya no eligen únicamente por playas, museos o paisajes, sino por lo que van a comer cuando lleguen.
La expansión incorpora a tres cocinas con una potente identidad, Michelin destaca que Jalisco aporta una tradición vibrante con raíces indígenas y españolas; Puebla, un legado de sabores y técnicas moldeado por culturas coloniales e indígenas; y Yucatán, una cocina marcada por herencia maya, ingredientes locales y un enfoque distintivo que hoy fascina a comensales de todo el mundo.
Con ello, estos estados se unirán a Ciudad de México, Oaxaca, Baja California, Baja California Sur, Quintana Roo y Nuevo León, los seis territorios que ya formaban parte de la guía en México.
Impulso a los viajes
La apuesta rebasa el colgar una placa o presumir una estrella, en la presentación, el presidente nacional de Canirac, Ignacio Alarcón, dijo que la presencia de la Guía Michelin funciona como “un catalizador turístico” porque millones de viajeros la usan para decidir a dónde ir y cómo gastar.
Cabe recordar que en México, la cámara restaurantera y la Secretaría de Turismo ya habían incorporado a Michelin dentro de una estrategia oficial para fortalecer el turismo gastronómico, y este efecto ya se ve en los estados que entraron primero.

La edición 2025 de la Guía Michelin México reunió 108 restaurantes recomendados y 23 restaurantes con una o dos estrellas, una vitrina que ayudó a consolidar la imagen del país como destino gastronómico de peso internacional.
A este respecto, por la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, adelantó que los nuevos reconocimientos se darán a conocer en mayo, justo antes del Mundial 2026, lo que abre la puerta a que el turismo internacional llegue con nuevas razones para desviarse del partido… y seguir el rastro de la comida.
Birria, torta ahogada y tequila
Si Michelin aterriza en Jalisco —uno de los estados sede de la Copa del Mundo 2026—, la imaginación gastronómica se dispara de inmediato, ahí están la torta ahogada, nacida en Guadalajara y hecha con birote, frijoles, carnitas y salsa de jitomate con picante al gusto.
Pero también ahí está la birria, uno de los platillos más representativos del estado, asociada al sabor profundo del chivo, el consomé y la cocina de fiesta que terminó conquistando al país entero.
De este modo, para el viajero, Jalisco no es solo sentarse en una mesa elegante, también es salir a buscar una birriería humeante en la mañana, una torta ahogada que chorree salsa y, de paso, alargar el viaje hacia Tequila o los rincones de la cocina tapatía que Michelin podría descubrir fuera del radar más obvio.
Para ello la propia Secretaría de Turismo de Jalisco venía reforzando su promoción rumbo a 2026, con énfasis también en destinos como Tequila.
Moles, cemas y cocina de altura
Puebla entra a la conversación Michelin con una ventaja insuperable, tiene platillos que por sí solos ya funcionan como motivo de viaje, el más estacional y seductor es el chile en nogada, cuya ruta oficial de promoción turística en Puebla presenta recorridos, hospedaje, restaurantes y experiencias en torno a su temporada.
La misma promoción estatal lo vende como una experiencia turística completa, no solo como un platillo, pero Puebla no vive de un solo símbolo.

Visit Mexico presenta al estado como cuna del mole poblano, los chiles en nogada y las cemitas, una combinación que explica por qué el estado ya era un gigante gastronómico antes de Michelin.
Y ahora la llegada de la guía puede hacer que más turistas se salgan de la ruta rápida y entren a fondas, cocinas de temporada, mercados y pueblos donde el recetario poblano se vuelve territorio.
Cocina con memoria maya
Yucatán no se queda atrás, llega con una de las cocinas más reconocibles del país, donde la cochinita pibil es, en palabras de la propia Sectur, “la estrella de la cocina yucateca”, mientras que el portal oficial Yucatán Travel recuerda que sus tradicionales tacos se acompañan con xnipec, cebolla morada, habanero y naranja agria.
A ese golpe de sabor se suma la sopa de lima, que los comensales identifican siempre como un platillo típico, ligero y profundamente regional que te atrapa y conquista el paladar.
Con Michelin mirando la región, Yucatán puede reforzar algo que ya tenía a su favor, que su gastronomía no solo seduce en Mérida o en restaurantes de alta cocina, sino que también invita a perderse en mercados, cocinas familiares y rincones donde la herencia maya sigue viva en cada recado, cada cítrico y cada preparación lenta.
La esperada guía
El listado de recomendaciones se dará a conocer en dos meses, ya que la propia lógica de Michelin añade suspenso y esto tendrá su momento cumbre en mayo, en la antesala de la Copa del Mundo.
Al respecto, la secretaria Josefina Rodríguez aclaró que nadie sabe qué restaurantes serán reconocidos, porque los inspectores trabajan de forma anónima y podrían premiar desde una mesa sofisticada hasta un “changarro” memorable.
Pero esa amplitud es parte del atractivo, porque esto demuestra que la guía ya no se asocia solo con lujo, sino también con lugares extraordinarios por calidad, sabor e identidad.
Por ahora Jalisco, Puebla y Yucatán están a la expectativa y celebran tener los radares de la guía en busca de sabores, porque saben que tienen platillos, variedad, ingredientes endémicos y sobre todo identidad para lograr no solo recomendaciones, sino hasta estrellas que brillen con luz propia.
