En medio de rutinas cada vez más demandantes, el estrés y los hábitos sedentarios están impactando la salud digestiva de la población. Especialistas advierten que el estreñimiento se ha convertido en un problema frecuente, asociado no solo a la alimentación, sino también al ritmo de vida moderno.
El estreñimiento ocurre cuando el tránsito intestinal se vuelve lento, lo que provoca que el colon absorba más agua de las heces, volviéndolas duras y difíciles de evacuar. Factores como el estrés, la falta de actividad física, la edad y algunas condiciones emocionales pueden agravar esta situación.
En México, el problema se acentúa por una dieta baja en fibra. Mientras la recomendación diaria ronda los 25 gramos, la mayoría de los adultos consume entre 16 y 18 gramos, lo que contribuye a una digestión irregular y malestar constante.
Especialistas en salud señalan que el estrés puede alterar el funcionamiento del sistema digestivo, afectando la motilidad intestinal y generando episodios de estreñimiento. Además, la falta de horarios regulares de comida y el sedentarismo intensifican este padecimiento.

Bajo consumo de fibra agrava problemas de digestión
Una de las principales recomendaciones es aumentar el consumo de fibra, especialmente la de tipo soluble, que ayuda a regular el tránsito intestinal. Este tipo de fibra, presente en ingredientes como el psyllium plantago, forma una textura gelatinosa al mezclarse con agua, facilitando la evacuación.
“La salud digestiva influye directamente en la calidad de vida, la energía diaria y el bienestar integral. Incorporar fibra debe verse como un hábito preventivo, no solo correctivo”, explicó la doctora Lluvia Villaseñor, gerente médica de Apotex Latinoamérica.

Auxiliares como Mugasin permite incorporar fibra vegetal a la dieta diaria; es de origen natural; cuenta con respaldo científico internacional; puede mezclarse con agua u otras bebidas y esta disponible sin azúcar, apto para mujeres embarazadas y/o que viven con diabetes.
Además de mejorar la digestión, mantener una alimentación equilibrada, hidratarse adecuadamente y realizar actividad física regular son claves para prevenir el estreñimiento.
Especialistas recomiendan también prestar atención al ritmo intestinal propio y acudir a valoración médica en caso de cambios persistentes, ya que una digestión saludable es fundamental para el bienestar general.
