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Cómo tu dieta afecta el agua del planeta y qué puedes hacer al respecto

Lo que comes tiene un impacto hídrico mayor del que imaginas. Conoce las medidas que puedes tomar para reducirlo desde tu alimentación

Lo que comes tiene un impacto hídrico mayor del que imaginas. Conoce las medidas que puedes tomar para reducirlo desde tu alimentación
Ayuda al planeta desde lo que consumes.

Mes con mes, las organizaciones climáticas insisten en el mismo diagnóstico: nos encontramos en un punto crítico para, al menos, frenar el deterioro de los ecosistemas en el mundo. Sin embargo, lograrlo exige medidas sostenibles que involucran a todos.

Por esta razón se han desarrollado indicadores que ayudan a medir nuestro impacto sobre los recursos naturales que utilizamos cotidianamente para la producción de bienes, servicios y consumo humano.

Uno de los más relevantes es el de la huella hídrica (HH). A través de este índice es posible saber cuánta agua se necesita para producir un grano de arroz, un corte de carne o cualquier otro tipo de producto alimentario.

Lo que comes tiene un impacto hídrico mayor del que imaginas. Conoce las medidas que puedes tomar para reducirlo desde tu alimentación
86% de la huella hídrica de un mexicano proviene de productos alimenticios y bebidas. (Freepik.)

De este modo, los consumidores pueden dimensionar el impacto de su dieta en el deterioro del planeta y, con base en ello, tomar mejores decisiones en la mesa; decisiones que no solo contribuyen a reducir el cambio climático, sino que también pueden mejorar la salud, pues los alimentos sustentables suelen tener mejores índices de nutrientes y prescinden de procesos industrializados.


La huella de los alimentos

Como es de esperarse, el agua es un insumo esencial en la agricultura y la ganadería: producir cualquier tipo de alimento requiere grandes volúmenes de este recurso, especialmente en el caso de los ultraprocesados, que están compuestos por múltiples ingredientes que atraviesan cadenas de transformación química.

Los productos que demandan el mayor consumo hídrico son los de origen bovino: una vaca destinada a producir carne puede representar hasta 15 mil litros de agua por kilogramo de producto final.

Carnes rojas
Opta por opciones más sustentables. (Antonio Diaz/Antonio Diaz)

Incluso alimentos cuyo impacto podría parecer marginal resultan ser todo lo contrario. El chocolate, por ejemplo, requiere al menos 2 mil litros de agua para producir apenas 100 gramos.

Medidas para reducir el impacto

Es importante señalar que todos los alimentos generan una huella hídrica, por pequeña que sea, por lo que no se trata de estigmatizar ciertos productos, sino de crear conciencia sobre el peso que tiene lo que incluimos en nuestra dieta.

Reducir este impacto es un esfuerzo compartido: las empresas deben invertir en desarrollo sustentable, y los consumidores, optar por alimentos y dietas que demanden menos agua en su obtención.

A continuación, algunas alternativas para disminuir tu huella hídrica:

1. Prioriza el consumo de plantas, frutas y vegetales: Se ha demostrado que este tipo de alimentos son los que generan menor consumo hídrico, con alrededor de 322 litros por kilogramo obtenido.

Lo que comes tiene un impacto hídrico mayor del que imaginas. Conoce las medidas que puedes tomar para reducirlo desde tu alimentación
Además, ofrecen una gran cantidad de nutrientes y minerales, y aportan una notable sensación de saciedad.

2. Compra lo de temporada: Una de las decisiones más efectivas es elegir productos de temporada y de origen local. Los alimentos fuera de temporada requieren condiciones artificiales de cultivo: invernaderos calefaccionados, riego intensivo y cadenas de frío prolongadas que disparan el consumo hídrico.

En México, durante la primavera y el verano abundan el jitomate, el calabacín, el elote, el chile, la sandía y el mango, todos con huellas hídricas considerablemente menores a las de los productos importados o cultivados fuera de su ciclo natural.

3. Almacenar bien para no desperdiciar: No consumir en el tiempo adecuado tus alimentos y tirarlos es también un desperdicio masivo de agua. Tirar una bolsa de lechuga implica desperdiciar los cientos de litros que costó producirla.

Las verduras de hoja deben guardarse envueltas en papel absorbente dentro del refrigerador para prolongar su vida útil. Las frutas climatéricas —mango, plátano, aguacate— deben mantenerse fuera del frío hasta alcanzar su punto de madurez, y solo entonces refrigerarse para frenar ese proceso. Los cereales y legumbres secos, van en recipientes herméticos y alejados de la humedad.

Conoce la huella de cada alimento

La organización estadounidense Water Footprint Calculator (watercalculator.org) ofrece una guía interactiva y gratuita que permite conocer la huella hídrica de docenas de alimentos comunes.

Solo hay que ingresar a su sitio, navegar a la sección Water in Your Food y explorar su Water Footprint of Food Guide, donde cada producto aparece con el volumen de agua necesario para producirlo

El sitio también cuenta con una calculadora personalizada, disponible en español, que estima la huella hídrica total de tu dieta y hábitos cotidianos.

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