México resguarda una biodiversidad inconmensurable. Sus ecosistemas y sus especies son vastas y únicas. Cada uno de sus rincones esconde microcosmos que conviven en perfecta armonía y que hay que preservar, porque sin ellos la vida en esta región no sería la misma.
Ya sea en una caminata por el monte, adentrándose en sus selvas o incluso en el bullicio de la urbe, basta con mirar con atención para encontrar la belleza de la variedad biológica que habita la región y que resiste ante la crisis climática y la erosión humana.
Y es en esta cotidianidad donde nace la pasión de Francisco Cubas por las abejas, uno de los seres vivos más importantes en el desarrollo de la vida y la biodiversidad que, más allá de lo que muchos creen, cuentan con más de 20 mil especies distintas dentro de su jerarquía taxonómica.

Escritor, fotógrafo y editor de libros, el trabajo de Cubas con estos insectos ha sido fruto de 17 artículos y una gran cantidad de imágenes que sirven para entender sus hábitos, su valor en el ecosistema y la importancia de su conservación.
Para dar a conocer su labor, el Museo del Chocolate de la CDMX ha decidido montar su exposición Miradas en el Polen: Un acercamiento fotográfico a las abejas nativas de México, la cual estará disponible hasta junio de 2026 y se incluye con la entrada al recinto.
En Publimetro tuvimos la oportunidad de conversar con Francisco para saber un poco más sobre el montaje que podrán disfrutar quienes visiten la capital; así como acerca de su trabajo de investigación y su página web Nube de Monte.
Una vida dedicada a observar
Casi cinco años de mañanas en el campo, una enorme cantidad de horas de observación en Tabasco y el norte de Chiapas, y 17 artículos publicados resumen la trayectoria de Francisco Cubas al frente de Nube de Monte, su plataforma de divulgación sobre la fauna y flora de las cuencas Grijalva-Usumacinta.
A lo largo de su trabajo, Paco ha retratado y documentado especies tan singulares como la Melipona beecheii, abeja sin aguijón profundamente ligada a la cultura maya y a los ecosistemas de selva; la abeja chicopipe (Plebeia sp.), una pequeña polinizadora que sobrevive en entornos urbanos; y las abejas del género Centris, que en lugar de recolectar néctar producen aceites esenciales para construir sus nidos.
También ha explorado fenómenos poco conocidos como la polinización por zumbido —en la que la abeja hace vibrar sus músculos para liberar el polen de ciertas flores— y la polinización por rebote, un mecanismo aún más especializado que apenas comienza a estudiarse en la región.
Sus textos abordan el contexto que las amenaza: el avance de la agroindustria, el uso indiscriminado de agroquímicos, el diseño ecológico de los parques públicos y la resistencia de plantas como el chipilín ante la presión del monocultivo.
“El problema, desde mi punto de vista, es que el beneficio económico sea nuestro único interés. Debemos reconocer que la biodiversidad tiene derecho a existir por sí misma”, señala Cubas, para quien la fotografía y la escritura son, ante todo, herramientas para transmitir asombro: el primer paso, cree, hacia la valoración y la conservación.
Un campo de estudio con décadas de rezago
Uno de los hallazgos más inquietantes que emerge del trabajo de Cubas es el estado actual de la investigación sobre abejas nativas en México.

Según relata, el país acumula un retraso de entre 40 y 50 años en el estudio de estas especies, en parte porque nunca se le ha destinado el porcentaje mínimo del PIB que organismos como la OCDE recomiendan para ciencia y tecnología.
El resultado es una paradoja, pues México alberga alrededor de 2 mil especies de abejas nativas, una cifra que sorprende incluso a biólogos especializados, y sin embargo los especialistas capaces de estudiarlas son escasos.
En la cuenca Grijalva-Usumacinta, región que Cubas recorre con su cámara, gran parte de las especies que fotografía carecen todavía de estudios formales.

Aquí es donde la divulgación con imágenes y textos de Nube de Monte no solo acercan la biodiversidad al público general; también documentan comportamientos y relaciones entre especies que la ciencia institucional aún no ha registrado.
Miradas en el Polen
☐ La muestra disponible en el Museo del Chocolate hasta junio se encuentra compuesta por fotografías de abejas nativas de la cuenca Grijalva-Usumacinta, ubicada entre Chiapas y Tabasco.
☐ En el recinto, los visitantes también podrán adquirir un memorama que incluye 22 especies con nombres científicos y una fotografía ilustrativa: perfecto para educar a los más jóvenes.
UBICACIÓN:
☐ Milán 45, esquina calle Roma, colonia Juárez, CDMX
☐ Costo: 85 pesos por persona
