En la Roma Norte hay un rincón que ha logrado capturar la esencia del México antiguo, ese México afrancesado donde todo era más lento y las cosas se disfrutaban a su tiempo.
Este lugar se llama Cantina Filomeno, un restaurante-cantina ubicado en Plaza Río de Janeiro 54, Roma Norte, Cuauhtémoc, cuya inspiración proviene de una novela de época.
Gracias a ello, los comensales pueden disfrutar de un espacio que tiene como núcleo la estética Art Nouveau que llegó al país durante el porfiriato, no solo desde la decoración, sino desde su misma esencia.
Aquí se puede disfrutar de juegos de dominó en el patio, una buena cerveza con los amigos, una cita romántica bajo una iluminación tenue y privada o una noche de mariachis.
Sin embargo, el lugar ya no será exclusivo de la noche, pues han decidido integrar un menú de desayunos ideal para vivir desde su terraza o sus grandes ventanales con vista hacia la fuente del David en la Plaza Río de Janeiro.
Así, durante las primeras horas del día, su cocina ofrece chilaquiles, fruta de temporada, toast, tacos, chamorros y los clásicos hot cakes, entre muchas otras propuestas.
Un poco más del menú
Giovanni Ortiz, chef de la unidad, y el chef ejecutivo Alfredo —junto con Cristian Hernández— son los responsables de una carta en la que cada platillo tiene una historia detrás.
- El toast de machaca de lengua es uno de los platillos que no te puedes perder. La lengua se cuece durante tres horas a fuego medio para evitar que se reseque y, posteriormente, pasa por un proceso de secado de aproximadamente una hora hasta convertirse en machaca.
Se sirve sobre pan tostado con huevo estrellado, cilantro criollo y cebolla, logrando una combinación que equilibra la contundencia de la carne con la frescura de los toppings.
- Los chilaquiles de escamoles son la recomendación de la casa. Su base es una salsa cremosa de escamol preparada con una receta propia, acompañada de totopos elaborados en el mismo restaurante.
Los escamoles —larvas de la hormiga güijara— provienen de granjas en Tlaxcala, Teotihuacán e Hidalgo, tres regiones que el equipo eligió tras años de prueba por la calidad superior de su producto.
- Los tacos de chamorro también merecen especial atención. La carne se cuece a fuego lento durante tres horas para lograr una consistencia suave y jugosa; después se pica y se recalienta en manteca, recuperando así la esencia de las carnitas tradicionales mexicanas.